03/01/2022
Las distorsiones cognitivas son errores de percepción acerca de nuestra realidad. Su origen se puede remontar a experiencias anteriores, generalmente vividas en nuestra infancia.
Intervienen en nuestro funcionamiento, entorpeciéndolo a nivel emocional, cognitivo y social, limitando muchas veces el potencial de vivir una experiencia humana sin tantas complicaciones.
Una de las distorsiones cognitivas más comunes, por lo menos en mi consulta es la del “pensamiento todo o nada” o pensamiento dicotómico. En este tipo de sesgo de pensamiento, las personas no pueden salir de la mentalidad “blanco o negro” y les resulta imposible la posibilidad de apreciar la gran gama de tonalidades que se pueden presentar fuera de los extremos.
Esta mañana mientras hacía la limpieza profunda de mi casa (hasta hoy me pude poner a ello, (desde navidad estamos aquí patas-p’arriba), pensaba en los rituales de año nuevo, todas las esperanzas que se ponen en que las cosas mejorarán al empezar el año, todos los planes que se proyectan y las ilusiones que esto conlleva. Y reflexioné, ¿cuántas personas se paralizan ante el hecho de no “haber empezado el año con la casa limpia”? ¿Cuánto se pueden martirizar por no cumplir con la expectativa de empezar un año en orden? Esto por poner un ejemplo... Y ya entrados en esto, al no lograr cumplir el reto, ¿qué tanto se mina la moral y se paralizan el resto de las acciones? Esto se traduciría a “si ya no lo hice el primero, ya no podré hacerlo ningún día”.
Y esto se puede trasladar a la dieta, al ejercicio, a los buenos hábitos de vida en general. Los pensamientos todo-o-nada tienden a minimizar las pequeñas acciones que pueden contribuir a comenzar los buenos hábitos. Salir del pensamiento dicotómico permite a las personas el apreciar todos los pasos que se requieren para poder lograr una meta, y con esto el ser capaces de celebrar los pequeños logros y darles la importancia que merecen. Esto desemboca necesariamente en un boost al autoestima (“¡Sí soy capaz de lograr algo!”) así como a un motor motivacional para continuar la ruta de mejora que se desee.
Psicología Humanista Juliet Elizalde