29/01/2026
La luz solar favorece la optimización de la función mitocondrial, mejora el control glucémico, la sensibilidad a la insulina, incrementa la oxidación de grasa (pérdida de peso en base a grasa), genera vitamina D y regulan la producción vespertina de melatonina. Todos estos efectos antes mencionados favorecen un mejor control metabólico. Si eres un paciente que tiene glucosa elevadas después de las comidas prueba comiendo en un entorno donde te dé la luz solar. Pasamos mucho tiempo en interiores y con luces artificiales lo que altera nuestra salud.