07/02/2022
Si este año, uno de tus objetivos es iniciar en una nueva actividad física o deportiva, recuerda que siempre, se debe de existir un periodo de adaptación a esa actividad, el cual va a variar en cada persona. La adaptación anatómica es una clave para evitar lesiones y poder tener un buen desarrollo, seguro en la actividad que queramos realizar.
¿Cuantas veces no ha pasado que, al iniciar el entrenamiento de una nueva disciplina, nos ponen con una carga inicial excesiva de ejercicios y pasamos días sin poder movernos?
Esto ocurre por que el cuerpo aún no tiene las adaptaciones necesarias para soportar esta carga de ejercicios y cuando se comienza a entrenar sin un proceso apropiado de adaptación anatómica, es mas probable que se produzcan lesiones y se abandone el entrenamiento, ya sea por las lesiones o por el dolor ocasionado por un mal proceso de adaptación y una carga excesiva.
El proceso de adaptación anatómica debe ser personalizado y se debe planificar mediante una evaluación, con la finalidad de determinar las necesidades, desequilibrios musculares y capacidad física de cada persona, una vez obtenidos estos datos, se bebe planificar el proceso de adaptación enfocado a estas deficiencias y a fortalecer los músculos del tronco, ligamentos, tendones y recuperar los rangos de movimiento articular, todo esto con la finalidad de evitar que se produzcan lesiones por la progresión de la carga y los ejercicios y, que se produzca una mejor adaptación a los estímulos posteriores, optimizando el progreso y la búsqueda de los objetivos.
La evaluación inicial es determinante, es importante tener presente que un entrenador profesional y preparado, siempre buscara tu seguridad y se preocupara por tu progreso sin comprometer tu salud.