27/04/2026
GUARDA ESTE DECRETO EN TU CORAZÓN:
𝐷𝑒𝑐𝑟𝑒𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑚𝑜𝑟 𝑦 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑠𝑎𝑏𝑖𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑎 𝑚𝑖 𝑐𝑢𝑒𝑟𝑝𝑜
Hoy detengo la marcha y vuelvo a casa. Reconozco mi cuerpo como el regalo más grande de la existencia, el vehículo sagrado que fue tejido en el vientre de mi madre y que me permite habitar este mundo. Elijo integrarme con él, dejando atrás el rechazo, la queja o el descuido que le he dedicado en el pasado.
Agradezco profundamente a cada una de sus partes: a mis células, a mis órganos y a mis huesos, que trabajan en silencio para permitir mi movimiento en la vida. Reconozco que, por mucho tiempo, he estado lejos de mi propia estructura, pero hoy, desde mi lugar de adulto, asumo la responsabilidad de habitarlo plenamente.
Me comprometo a honrar este templo, proporcionándole el cuidado, el descanso y los nutrientes que necesita para sostener mi camino. Libero a mi cuerpo de las cargas y traumas que no le pertenecen, para que pueda transitar la vida con ligereza, fuerza y salud. Hoy entiendo que cuidar de mi cuerpo es el acto supremo de respeto a la vida que me fue dada.
ASÍ ES. HECHO ESTÁ. GRACIAS.