Psic. Heri Rivera

Psic. Heri Rivera "Si duele, es porque importa. Y si estás aquí, es porque ya diste el primer paso. Te acompaño a seguir."🦋

12/12/2025

La lealtad nace de lugares que no siempre se ven.
Nace del trato sincero, del respeto constante, de sentirse visto, valorado y comprendido.
La lealtad no aparece por obligación, sino por conexión: surge cuando el otro demuestra con hechos, no con palabras, que puede sostener lo que promete.

Nace cuando hay coherencia, cuando las acciones coinciden con el discurso, cuando existe un espacio seguro donde uno puede ser auténtico sin miedo a ser juzgado.
La lealtad se construye en los pequeños detalles: en la presencia, en la escucha, en la confianza que se gana poco a poco.

Y cuando nace, es fuerte.
Porque la lealtad verdadera no se impone… se inspira.
No se exige… se cultiva.
Y una vez que crece, se convierte en uno de los vínculos humanos más poderosos y más difíciles de romper.

Psic. Heri Rivera

10/12/2025

A veces, el alma pide aire. No porque falte oxígeno, sino porque sobra ruido. Ruido de opiniones, de presiones, de expectativas que no te pertenecen. Y es entonces cuando surge un deseo legítimo y sano: querer sentirte libre.

La libertad emocional no significa alejarse de todos, sino acercarte a ti mismo. Es reconocer que tu bienestar no se negocia y que no tienes por qué cargar con la toxicidad de los demás. Cada persona trae su propia historia, sus batallas, sus sombras… pero eso no te obliga a aceptar cargas que no son tuyas.

Sentirte libre es aprender a respirar sin culpa, a poner límites sin miedo y a decir “no” cuando tu paz está en riesgo. Es permitirte caminar lejos del caos y cerca de lo que te hace bien. No es egoísmo; es autocuidado.

Cuando eliges no asfixiarte con la toxicidad de la gente, estás eligiendo crecer, sanar y avanzar. Te estás diciendo a ti mismo:
“Merezco un espacio donde pueda ser yo, sin filtros, sin miedo y sin cargas ajenas.”

Y ese es uno de los actos de amor propio más valientes que existen.

Psic. Heri Rivera

07/12/2025

¿Por qué esperar hasta fin de año para dejar ir a quienes te restan paz, cuando puedes hacerlo desde ya?
La vida no viene con calendario para empezar a cuidarte. No necesitas diciembre, ni un cierre simbólico, ni un “nuevo ciclo” para soltar lo que duele.

Si alguien te roba energía, te drena, te minimiza o simplemente no suma… déjalo ir hoy mismo.
Porque tu bienestar no puede depender de una fecha especial ni de un ritual de año nuevo.

Soltar a tiempo también es amor propio.
Y mientras más pronto apartes de tu vida a quienes no saben quedarse con respeto, más espacio haces para la gente que sí merece tu luz, tu tiempo y tu tranquilidad.

Así que no esperes al 31.
Tu paz se defiende cuando es necesario, no cuando el calendario lo indica.

Psic. Heri Rivera

29/11/2025

Servir… qué acto tan pequeño a veces, y qué grandeza esconde.
Servir no es inclinarse: es levantarse por dentro.
Es tener el coraje de regalar un poco de luz incluso en los días en que la tuya tiembla.

Servir es mirar a alguien a los ojos y decir con un gesto: “aquí estoy, no estás solo.”
Es dar una mano sin pedir reconocimiento, porque el alma sabe que lo verdadero no busca aplausos.
Es poner tu tiempo, tu escucha, tu corazón… aunque nadie lo vea, aunque nadie lo nombre.

Quien sirve descubre una verdad que transforma:
lo que damos, nos sana; lo que compartimos, nos fortalece; lo que ofrecemos, nos construye.
Porque en cada acto de servicio hay un pedazo de ti que se vuelve más sabio, más humano, más infinito.

Servir no te hace menos, te hace inmenso.
Te conecta con lo esencial, te recuerda quién eres y qué puedes llegar a ser.
Te obliga a crecer, a sentir, a mirar la vida con una sensibilidad que pocos se permiten.

Y es que al final, cuando todo pasa, lo único que permanece es esto:
quién fuiste para los demás.
Qué alivio diste.
Qué esperanza sembraste.
Qué amor dejaste.

Servir es el legado más puro.
El único que realmente perdura.

Psic. Heri Rivera

23/11/2025

La única forma de honrar tus sueños es cumpliéndolos con este cuerpo, en esta realidad y con lo que tienes ahora. No necesitas una versión “más perfecta” de ti para empezar; necesitas voluntad, claridad y valentía. Tus sueños no piden excusas, piden acción.

No esperes el momento ideal, porque no llegará. La vida nunca se alineará de forma impecable, pero tu compromiso sí puede hacerlo. Empieza hoy, con tus recursos actuales, con tus dudas, con tus miedos incluso… porque avanzar imperfecto siempre será más poderoso que esperar perfecto y no avanzar nunca.

Honra tus sueños viviendo para ellos. El camino se construye mientras caminas.

Psic. Heri Rivera

23/11/2025

La puntualidad no es solo llegar a tiempo; es un acto silencioso de respeto.

Cuando somos puntuales, enviamos un mensaje profundo: tu tiempo vale, tus planes importan, y tu presencia tiene significado para mí. La puntualidad es una forma de cuidado invisible, un gesto que no se dice pero se siente.

La impuntualidad, en cambio, no se trata solo de minutos de retraso. Es una interrupción: rompe el ritmo del otro, desorganiza su día y le roba un recurso que nunca vuelve: el tiempo. Por eso duele, porque no es el retraso en sí, sino el mensaje implícito: mi tiempo vale más que el tuyo, aunque no sea intencional.

Ser puntual es un hábito que habla de integridad. Habla de responsabilidad, de compromiso, de coherencia entre lo que digo y lo que hago. También habla de empatía: entender que detrás de cada cita, de cada reunión y de cada encuentro, hay una persona que reorganizó su vida para estar ahí.

La impuntualidad, por más pequeña que parezca, deja una huella porque comunica desinterés, descuido o falta de consideración. No todos lo dicen, pero muchos lo sienten. Nadie quiere esperar mientras piensa si realmente importa.

Ser puntual es una forma sencilla, pero poderosa, de honrar a los demás.
Porque respetar el tiempo del otro es, en el fondo, respetar a la persona misma.

Psic. Heri Rivera

18/11/2025

Demasiada madurez pudre, sobre todo en el ámbito personal.
Porque cuando una persona se acostumbra a ser “la madura”, la que entiende, la que cede, la que guarda silencio, la que resuelve y la que se mantiene firme… algo dentro de ella empieza a desgastarse.

La madurez es necesaria, pero cuando se vuelve obligación, deja de ser crecimiento y se convierte en carga.
Te vuelves tan responsable que te olvidas de sentir.
Tan fuerte que ya no permites que nadie te sostenga.
Tan comprensivo que haces espacio para todos, menos para ti.

Y así, poco a poco, la madurez excesiva te roba lo que alguna vez te hizo humano:
la espontaneidad, la vulnerabilidad, la risa sin filtro, la libertad de equivocarte.

La verdad es que uno también se pudre cuando se acostumbra a tragarse todo.
Cuando aprende a ser demasiado adulto, demasiado lógico, demasiado estable…
cuando deja de permitirse ser persona.

Porque ser maduro no significa cargar con todo, ni aguantarlo todo, ni callarlo todo.
La verdadera madurez sabe ponerse límites, sabe pedir ayuda, sabe descansar.
Sabe decir “ya no puedo” sin sentir vergüenza.

En lo personal, lo más sano no es ser siempre el más fuerte, sino ser auténtico:
sentir cuando duele, hablar cuando pesa, llorar cuando quema, y soltar cuando toca.

Porque sí: demasiada madurez pudre,
pero la madurez equilibrada… esa sana, libera y permite vivir de verdad.

Psic. Heri Rivera

16/11/2025

El cortisol: la hormona que prepara al cuerpo para sobrevivir.

El cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales y es conocida como la hormona del estrés, aunque su función va mucho más allá de provocar tensión. En realidad, el cortisol es una sustancia esencial para la vida, porque ayuda al cuerpo a responder, adaptarse y mantenerse en equilibrio frente a cualquier situación demandante.

Cuando enfrentas algo que tu mente interpreta como una amenaza —un problema, una preocupación, una emoción intensa o incluso falta de sueño— el cortisol aumenta para darte energía rápida, mantenerte alerta y ayudarte a reaccionar. Sin él, no podrías levantarte por la mañana, concentrarte, defenderte ni mantener tus niveles de azúcar estables.

Sin embargo, el problema aparece cuando el cortisol permanece elevado por demasiado tiempo. El cuerpo entra en un estado de alerta constante: cuesta relajarse, se altera el sueño, sube el apetito, especialmente por azúcares, y aparece el agotamiento emocional. A largo plazo, puede afectar la memoria, el sistema inmunológico, la presión arterial y el estado de ánimo.

Por eso, entender el cortisol es entender que el estrés no siempre es malo, pero sí necesita un equilibrio. El cuerpo está diseñado para tener picos de cortisol cuando es necesario y volver a la calma cuando la amenaza pasa. La clave está en aprender a regularlo: dormir bien, moverse, respirar profundo, establecer límites y cuidar los pensamientos que alimentan la tensión.

El cortisol no es un enemigo; es un mensajero interno que te recuerda cuándo tienes que reaccionar… pero también cuándo es momento de detenerte y recuperar tu paz.

Psic. Heri Rivera

11/11/2025

¿Te da risa todo porque lo ves absurdo, porque no te importa, o porque si no te ríes te quiebras?

Cuando la mente llega a ese punto donde “todo te da risa”, no suele ser un chiste interno del universo, sino un mecanismo de defensa que empieza a chisporrotear como foco a punto de fundirse.

Aquí te explico…

Esa risa fácil puede significar varias cosas, según el contexto emocional que te rodea:

🌪 1. El cuerpo apagando alarmas con carcajadas
A veces, cuando el estrés, la tristeza o la frustración rebasan el límite, la mente usa la risa como paraguas improvisado. Es un modo de decir “no puedo procesar más, así que voy a convertirlo en algo manejable”.

🧩 2. Distanciamiento emocional
La risa puede funcionar como una especie de cristal polarizado: te permite ver el problema sin que el brillo te lastime. Pero si se vuelve constante, también puede indicar que te estás desconectando emocionalmente de lo que pasa.

⚡ 3. Sobreestimulación o agotamiento extremo
Cuando el sistema nervioso anda sin batería, se generan reacciones raras: risa en momentos inapropiados, sensación de irrealidad, o que todo “da igual”. Es como si las emociones se quedaran sin voltaje y se mezclaran.

🎭 4. Risa nerviosa
Aparece cuando algo te incomoda, te preocupa o te supera. Es la forma más común del “me río para no llorar”.

🌑 5. Señal de que algo necesita atención
Si esta risa aparece junto a apatía, cansancio profundo, irritabilidad, llanto fácil, sensación de vacío, o desconexión con lo que haces, puede ser un indicador de que la salud mental está pidiendo una pausa, un espacio o incluso apoyo profesional.

No es una señal de locura, sino de saturación emocional.

Psic. Heri Rivera

19/10/2025

El respeto por mí mismo es tan grande que no importa quién sea.
Ni la familia, ni los lazos, ni las costumbres justifican quedarse donde no hay paz.
He aprendido que el amor propio también se demuestra poniendo límites, incluso cuando duelen, incluso cuando el corazón quisiera quedarse.
Porque respetarme no es egoísmo, es reconocer que merezco tranquilidad, que merezco relaciones sanas, que merezco coherencia entre lo que siento y lo que permito.
Mi familia puede ser parte de mi historia, pero no tiene derecho a romper mi presente.
Elegir mi bienestar no me hace mala persona, me hace consciente.
Y si amarme implica alejarme, entonces que así sea.
Porque el respeto por mí mismo siempre será más fuerte que cualquier vínculo que intente hacerme olvidar quién soy.

19/10/2025

Está bien si vuelves a sentir dolor por algo que creías superado.
No significa que hayas retrocedido, significa que estás sintiendo desde otro lugar.
Sanar no es una línea recta ni una meta que se alcanza y ya; es un viaje con pausas, con idas y vueltas, con momentos en que el alma necesita mirar atrás para comprender lo que antes solo sobrevivió.
A veces el dolor regresa no para castigarte, sino para recordarte lo mucho que has crecido.
Ya no lo sientes igual, ya no te rompe de la misma forma; ahora lo observas con más conciencia, con más ternura hacia quien fuiste cuando dolía por primera vez.
Sanar también es permitirte llorar de nuevo, hablar de lo que callaste, abrazarte donde antes te juzgabas.
No estás fallando, estás integrando.
Y cada vez que vuelves a sentir, te abrazas distinto, más suave, más humano, más tú.❤️‍🩹

Psic. Heri Rivera

Dirección

San Miguel De Allende

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psic. Heri Rivera publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría