08/06/2025
Filosofía de Trabajo –
Carmen María de Alba Castiello
Terapeuta Acuática · Instructora de Yoga · Partera Certificada
El agua es mi espacio de guía y transformación.
En ella, el cuerpo pierde la carga del peso, la mente se aquieta y la respiración se vuelve consciente.
En cada sesión de dinámicas acuáticas, invito a reconectar con nuestra memoria corporal más profunda, esa que nos recuerda que venimos del agua.
Inspiradas en movimientos suaves de Yoga y Qi Gong, mis clases se desarrollan en un ambiente de suspensión y fluidez.
Al estar inmersos, el cuerpo no lucha contra la gravedad. Esto permite que los músculos se relajen y los movimientos se vuelvan más libres, más intuitivos.
La presión hidrostática del agua actúa suavemente sobre el cuerpo, favoreciendo la circulación, la reducción de edemas y el retorno venoso.
Pero además de sus beneficios fisiológicos, el agua es un portal hacia la conciencia corporal y emocional.
Flotar, hundirse, moverse al ritmo de la respiración: todo en el agua invita a la introspección, al silencio interno y a la presencia plena.
Finalizamos cada sesión con una flotación en parejas, en quietud, acompañada por el sonido de un cuenco tibetano que vibra desde dentro del agua. El sonido, que viaja cuatro a cinco veces más rápido en este medio, envuelve todo el cuerpo como una caricia sonora.
El agua, en muchas tradiciones, representa la sabiduría, la memoria y la conciencia universal. No es casual que tantas culturas la consideren sagrada. En mi trabajo, la honro como un espacio de transformación, una herramienta viva que acompaña el despertar de cada persona hacia su bienestar, su poder interno y su respiración consciente.