14/04/2026
Elegir no ser víctima es el principio de todo, es el impulso, es la única forma de no estancarse y permitirle a tu alma expandirse. .
La incertidumbre siempre se hará presente, porque es difícil aclarar un panorama cuando hay tanta niebla, paso a paso la claridad llega y te da las señales que necesitas.
Al príncipio, no sabrás cómo ni qué, pero es importante confiar y ser muy observador, porque con paciencia el camino se abre.
Ser víctima te hará sufrir, te llevará a padecer y te alejará de una realidad amorosa.
Y es que dentro de una realidad amorosa también se llora, también hay días de nostalgia y tristeza, pero se viven conscientes de que es parte de la liberación y evolución de tu ser.
Elegir ponerte por encima de las circunstancias que no te permiten ser lo merecedor que eres, siempre te dará una buena recompensa.
Evitamos siempre asumir la responsabilidad, y se recurre a una serie de distractores que simulan un bienestar mediocre, una "felicidad vacía"
Y si no eres felíz, es porque con tu propio desamor te lo niegas, porque siempre hay alguien o algo que está por encima, que es más importante para ti, a quien crees que tienes que darle, cuando no te sabes dar ni a ti mismo.
Este tipo de distractores son muy comunes, porque con algo hay que justificar el sufrimiento y el papel de víctima.
Observa. Podrás leer, decretar, orar, tomar terapia, pero si no hay decisiones ni acciones, seguirás dentro del mismo círculo.
En su mayoría, los cambios son dolorosos, pero nada que conectado con tu ser amoroso no puedas convertir en luz.
Te abrazo con el alma.
Cynthia Hernández.