15/02/2024
A menudo pienso sobre las implicaciones y contradicciones de ser maestra. Creo que la incoherencia de ser maestra de meditación, es que por construcción social se pretende que ella se convierta en aquello de lo que la meditación le pide que se aleje.
Alguien a la que no se le permite ser imperfecta, “como te equivocas o haces si tú eres -x-“. Cualquier visión tradicional de meditación te sugiere retirarte gradualmente de tu identidad.
Certificaciones de “200h, 500h” (que al finalizar van al bio, y sí, pero, ¿quién es tu ser?), talleres y el rol poco a poco se convierte en la identidad. Alimentándose de expectativas y de estándares que restan terrenalidad, de exigencias constantes que agotan.
Creo que la intención es la contraria.
~ Perder el control de la identidad para experimentar libertad.
Desempeñar el rol en conexión, de manera amorosa, cercana, noble, sin perdernos en el drama de usar o no el turbante blanco. Creo que mucho de nuestro reto a nivel personal está en no dejarnos absorber por la identidad a la que de pronto tanto nos aferramos o nos presionan a aferrarnos.