12/12/2025
TEO Y LA PACIENCIA DE CONSTRUIR CONFIANZA
Teo me enseñó algo muy humano:
incluso cuando hablamos de confianza,
nuestros gestos pueden ir más rápido que el vínculo.
la confianza no se exige, se cultiva...
Al inicio era arisco.
Se alejaba, arañaba, se defendía.
No porque fuera “malo”, sino porque no sabía si era seguro acercarse.
Aprendí que forzarlo solo confirmaba su miedo.
Que insistir no era amor, era invasión.
Que la paciencia no es pasividad, es presencia constante sin presión.
Así que hice algo distinto:
me quedé cerca sin perseguirlo, respeté sus límites, fui predecible, suave, congruente.
Y un día, sin avisar, Teo se acercó.
Hoy es el que más me busca, me asicala, pide caricias y responde cuando lo llamo.
La confianza,en los animales y en las personas, se construye igual:
cuando el otro descubre que puede acercarse
sin ser lastimado, juzgado o forzado.
En terapia y en la vida pasa lo mismo.
Nadie sana porque lo empujan.
Sanamos cuando alguien nos ofrece un espacio seguro, constante y respetuoso,
el tiempo suficiente para que el miedo baje la guardia.
La paciencia no acelera el proceso,
pero sin ella, el proceso no existe. 🐾
Y tú
¿A quién le estás pidiendo confianza sin darte cuenta de que quizá necesita más tiempo?
¿En qué relaciones quizá estás yendo más rápido que el vínculo?
¿Cómo se nota, en tus gestos cotidianos, cuando respetas el ritmo del otro?
¿Qué cambiaría si dejaras de presionar y eligieras acompañar?