05/01/2026
El freeze no aparece de golpe. El cuerpo avisa.
Antes del colapso hay señales, pero casi nadie nos enseñó a leerlas.
Primero la respiración se acorta.
Luego el cuerpo se tensa o se vuelve pesado.
Después llega la confusión, la apatía o el “no puedo”.
Y si seguimos empujando… freeze.
No es falta de voluntad.
No es pereza.
No es que “no quieras”.
Es un sistema nervioso llegando a su límite.
Aprender a detectar las señales antes del freeze no te hace más frágil.
Te da margen.
Te devuelve elección.
El trabajo no es forzarte a aguantar más,
sino escuchar antes y regular a tiempo.
El cuerpo siempre avisa.
El problema es que nos enseñaron a ignorarlo.