26/10/2025
PONER LIMITES
Acepto y respeto tu herida. Veo tu dolor, entiendo que has pasado por momentos difíciles y reconozco que tus emociones son válidas. No minimizo lo que sientes ni ignoro tu sufrimiento, porque sé que cada herida merece atención y cuidado. Sin embargo, también reconozco que cada uno de nosotros es responsable de sus propias emociones y de cómo las manejamos. Puedo estar a tu lado, escucharte, ofrecerte apoyo y comprensión, pero no puedo permitir que tu dolor se derrame sobre mí y afecte mi paz interior.
Poner límites no significa que no me importe, sino que cuido de mí mismo para poder estar de manera genuina y saludable contigo. El respeto a tu herida incluye también el respeto a mis propios límites. Aprender a sostener nuestro dolor de manera independiente nos permite conectarnos de forma auténtica, sin que uno absorba el sufrimiento del otro. Puedo acompañarte sin cargar con lo que no me corresponde, puedo ofrecerte palabras de consuelo sin asumir tu tristeza, y puedo estar presente sin perderme en tu tormenta.
Aceptar y respetar tu herida significa acompañar desde la empatía, no desde la fusión. Mi cuidado propio es también un acto de amor: hacia mí y hacia ti, porque sólo estando completos podemos compartir apoyo y comprensión de manera sana.