08/02/2026
Los filósofos están salvando empresas mientras los ingenieros se rascan la cabeza con dilemas éticos.
Resulta que esos "nerds antisociales" de Humanidades tienen el superpoder que necesitamos para no echar a perder lo que tenemos con la IA.
Cada vez que llega una nueva tecnología, todos gritan que se acaba el mundo. "¡La radio destruirá a las familias!" "¡La TV nos hará idiotas!" Spoiler: seguimos aquí.
Pero ahora con ChatGPT y robots que pintan mejor que Picasso, tal vez sí necesitamos a alguien que sepa pensar fuera de la caja.
Werner Herzog, el director alemán, no deja que nadie toque una cámara sin estudiar filosofía primero. "Necesitan tener algo qué decir antes de filmar", dice. Y tiene razón: tener el control sin criterio es como tener un Ferrari sin saber manejar.
Los consejos de administración ya saben de la valía de los filósofos. Las consultorías contratan humanistas para tomar mejores decisiones. Y cuando los algoritmos se vuelven racistas o sexistas, ¿a quién llaman? Al ético de la esquina.
México tiene muchos ingenieros talentosos, pero también necesita humanistas infiltrados en cada laboratorio, cada startup, cada mesa directiva. No para frenar el progreso, sino para asegurar que no construyamos un futuro del que no podamos dar vuelta atrás.
Es común que directivos y personas de todos los tipos se encuentren con dilemas éticos. Antes, quien dejó caer la bomba desde el Enola Gay, tuvo un dilema en su cabeza.
Hoy, quien decide qué tipo de proveedor tener según sus prácticas no tan éticas, o la pareja que busca la reproducción in vitro, el reclutador que se basa exclusivamente en una herramienta de IA para “elegir” entre varios candidatos.
Todos tienen dilemas y requieren herramientas de las humanidades para ayudarles a salir de ellos.
La próxima revolución no será sólo tecnológica. Será la fusión entre chips y filosofía, algoritmos y arte, datos y dilemas morales. México puede liderar ese cambio si deja de menospreciar a quien estudió "para dar clases".
https://mexicopragmatico.com/las-carreras-de-artes-y-humanidades-resuelven-problemas-tan-complejos-como-los-cientificos-pero-no-les-hacemos-justicia/