10/02/2026
Esta semana duele.
Duele profundamente.
Tres adolescentes se quitaron la vida. Diego muere al parecer, intentando cumplir un reto viral.
¿En qué momento llegamos a esto? ¿Qué clase de vínculos estamos construyendo?
No podemos quedarnos indiferentes frente a lo que está ocurriendo con nuestras niñas, niños y jóvenes.
En consulta, la ideación suicida es cada vez más frecuente, más intensa, más alarmante.
Y lo más preocupante es todo lo que no llega a consulta.
Estos casos son la prueba más dolorosa: vidas que apenas comenzaban, sueños truncados, historias que no debieron terminar así.
Mi corazón está triste y profundamente preocupado.
Hoy necesitamos preguntarnos con honestidad:
¿Cómo les estamos enseñando a ver la vida?
¿Qué recursos emocionales les estamos ofreciendo para manejar la ansiedad, tolerar la frustración, enfrentar la adversidad, incluso la más cotidiana?
Vivimos en una sociedad cada vez más fría e indiferente,
donde a veces vale más un “like” que un abrazo,
más un video que una vida.
Abrazo con todo mi corazón a la madre de Diego,
y a las madres y familias de todos los “Diegos”
que no han encontrado cómo hacerse un lugar en este mundo
y que necesitaban, antes que nada, ser vistos, escuchados y sostenidos.
Nuestras niñas, niños y jóvenes nos necesitan. No cerremos los ojos.
Es ahora.