10/04/2026
REFLEXIÓN LECCIÓN 100 UN CURSO DE MILAGROS CON NADIA
“Mi papel en el plan de salvación de Dios es esencial”
“La Voluntad de Dios para ti es perfecta felicidad.”
Lección 100 Un Curso de Milagros
Esta lección es un regalo brutal porque me confronta con algo que parece simple pero que no vivo: Dios quiere que yo sea feliz, no a ratos, no cuando “todo esté bien”, no cuando haya resuelto mis problemas, sino ahora, siempre, en todo momento. Y entonces surge una pregunta incómoda: si esa es la Voluntad de Dios, ¿por qué no la estoy viviendo?, porque sigo creyendo que la felicidad viene de otro lado.
He confundido felicidad con placer, con distracción, con que las cosas salgan como quiero, con que las personas sean como espero, con que el cuerpo esté bien, con que el mundo coopere conmigo. Y claro, desde ahí mi felicidad es frágil, depende de todo, se cae con cualquier cosa. Si alguien no me contesta como quiero, se me baja. Si algo no sale como planeé, se me rompe. Si el cuerpo se siente mal, ya no hay felicidad. Pero eso no es felicidad.
“La felicidad es un atributo del amor. No puede estar aparte de él.” Un Curso de Milagros
La felicidad real no depende de lo que pasa afuera, depende de recordar lo que Soy. Depende de dejar de identificarme con el personaje y recordar que no soy de este mundo, que no le pertenezco a sus reglas, a sus problemas, a sus historias. Y aquí es donde entra lo más fuerte de la lección: mi papel es esencial. No es opcional. No es “si quiero”. No es “cuando esté lista”, es ahora.
“El papel que Él ha reservado para ti, es tan esencial para Su plan como para tu felicidad.”
Lección 100 Un Curso de Milagros
Y eso rompe otra ilusión del ego, la de sentirme pequeña, irrelevante, como si lo que hago o dejo de hacer no importara. Cada vez que elijo la paz, cada vez que suelto un juicio, cada vez que perdono, estoy cumpliendo mi función y eso impacta más allá de lo que alcanzo a ver. Pero también es al revés: cada vez que me engancho, que me victimizo, que me cuento historias, que me quedo en el dolor, estoy eligiendo el plan del ego. Así de claro.
Por ejemplo, cuando alguien me “hace algo” y me quedo repitiendo la historia en mi cabeza, justificando mi enojo, sintiendo que tengo razón, en ese momento no estoy siendo feliz, pero además estoy olvidando mi función. O cuando algo no sale como quiero y me frustro, me quejo, me cierro, ahí tampoco estoy cumpliendo mi papel. Y no porque esté “mal”, sino porque me estoy saliendo de lo que realmente soy.
“La tristeza es señal de que prefieres desempeñar otro papel en lugar del que Dios te ha encomendado.” Lección 100 Un Curso de Milagros
Esto es fuertísimo, la tristeza no es algo que me “pasa”, es una elección, es elegir otro papel, es decir “prefiero mi historia que la paz, prefiero tener razón que ser feliz”. Y aquí se cae otra gran mentira, la de la misión complicada, la de “tienes que descubrir para qué viniste”, la de que hay algo allá afuera que tengo que encontrar para entonces cumplir mi propósito.
Yo también me compré esa idea, me sentía casi una superheroína espiritual buscando su misión, estudiando, aprendiendo, tratando de descubrir qué tenía que hacer para “servir”, y un día entendí algo que me simplificó todo: mi única misión es ser feliz. Pero no desde el ego, no desde el placer sin sentido, no desde el mundo, sino desde el perdón.
“El perdón es la clave de la felicidad.” Un Curso de Milagros
Porque cuando perdono, dejo de hacer real lo que no es real, dejo de defenderme de algo que no puede dañarme, dejo de vivir como si estuviera en peligro. Es como estar viendo una película de terror y de pronto recordar que estoy en el cine. No necesito correr, no necesito defenderme, no necesito salvarme. Estoy a salvo, siempre lo he estado, y desde ahí aparece la verdadera felicidad.
Hoy ya no quiero buscar mi función en el mundo. Hoy ya no quiero complicar lo que es simple. Hoy quiero cumplir mi papel, que es recordar la paz, elegir el amor y permitir que eso se extienda a todos.
Porque sí…Mi papel en el plan de Dios es esencial, y empieza con algo muy sencillo: ser feliz.
NadiaUCDM