Un Curso De Milagros con Nadia

Un Curso De Milagros con Nadia Un Curso De Milagros es un entrenamiento mental para la paz interior. El milagro es el perdón, el c

Hoy no “lanzo” un podcast.Hoy abro un espacio.Un espacio para pausar, para respirar, para cuestionar el ruido de la ment...
15/02/2026

Hoy no “lanzo” un podcast.
Hoy abro un espacio.

Un espacio para pausar, para respirar, para cuestionar el ruido de la mente y recordar que siempre podemos volver a nosotros mismos.

Este podcast no nace desde la idea de hacer algo perfecto, nace desde la necesidad de compartir, de poner en palabras lo que tantas veces vivimos por dentro y no sabemos cómo nombrar.
Nace como un acompañamiento, no como un proyecto.
Como una conversación del alma, no como un contenido más.

Durante mucho tiempo busqué afuera las respuestas, las formas correctas, los momentos ideales. Hoy entiendo que lo único que realmente importa es escuchar ese llamado interno y seguirlo.

Así que si este espacio resuena contigo, si estás en ese momento de querer regresar a ti, de soltar un poco la prisa, de mirar distinto lo que estás viviendo…
bienvenido.

Este es un lugar para recordar la paz que ya está en ti.
Volver a ti ya está disponible.

Con cariño NadiaUCDM

https://open.spotify.com/show/5jOah0AQR4leuzqtwXNbAi?si=fTMf2HdqRsKxqdQ4zb37Yw

Podcast · Nadia · Volver a ti es un podcast de meditaciones guiadas basadas en Un Curso de Milagros y en herramientas de psicología y espiritualidad práctica. Un espacio suave, íntimo e inclusivo para calmar la mente, soltar la ansiedad, sanar emociones y regresar a tu centro. Cada episodio es ...

14/02/2026

Hoy es 14 de febrero y durante muchos años yo creí que este día hablaba de encontrar amor, de recibir flores, de que alguien se acordara de mí, de sentirme especial a través de otro, como si el amor fuera algo que llegaba en forma de mensaje, regalo o atención. Y cuando eso no pasaba, venía la sensación de vacío, de comparación, de preguntarme por qué otros sí y yo no, como si el amor fuera algo que se reparte y a veces no te toca.

Hasta que el Curso empezó a desmontarme esa idea.

“El amor no tiene opuestos” (T-1.VI.2)

El ego sí tiene opuestos, amor-odio, tengo-no tengo, me quieren-no me quieren.
El amor verdadero no funciona así, porque el amor no es algo que alguien te da o te quita, es lo que eres.

Yo antes vivía el 14 de febrero buscando pruebas de amor afuera, como si alguien más tuviera que confirmarme que yo era valiosa, que era elegida, que era importante.

Pero el Curso dice algo que lo cambia todo:

“Tu tarea no es buscar el amor, sino simplemente buscar y encontrar todos los obstáculos que has puesto contra él.” (T-16.IV.6)

Y entonces entendí que no era que el amor no llegara, era que yo estaba ocupada esperando formas específicas, guiones del ego, expectativas infantiles, condiciones.

Esperaba que el amor se viera como yo decía.
Esperaba que viniera de ciertas personas.
Esperaba que cumpliera ciertas fechas.

Y mientras tanto, me perdía del amor que ya estaba aquí.

Un Curso De Milagros enseña que el amor no es un sentimiento romántico, es un estado de unión, es recordar que no estoy separada, que nadie está separado de mí, que no hay carencia posible en lo que Dios creó completo.

“El amor es lo que te creó como Él mismo.” (T-24.VII.3)

Eso significa que el amor no se celebra cuando alguien me regala algo. Se celebra cuando dejo de creer que estoy sola, cuando dejo de exigir formas, cuando suelto la idea de que alguien tiene que llenarme.

Hoy ya no vivo este día como antes. Hoy no necesito que el amor me llegue, porque ya no creo que se haya ido.

Si hay flores, las disfruto, si hay mensaje, lo agradezco, si no hay nada de eso, no falta nada.

Porque el amor no ocurre en el calendario.
Ocurre en la mente que recuerda la verdad.

Y esa verdad es simple: No estoy buscando amor:
estoy aprendiendo a dejar de negarlo.

Ejercicio para hoy:

Cada vez que hoy notes una expectativa, un “debería”, un “ojalá”, detente un momento y di internamente:

Hoy no busco amor afuera. Hoy elijo reconocer que ya está en mí. Espíritu Santo, ayúdame a quitar los obstáculos que yo misma inventé.

Respira, no tienes que sentir algo especial.
Sólo deja de perseguir. El amor no se alcanza, el Amor se recuerda.
NadiaUCDM

12/02/2026

REFLEXIÓN LECCIÓN 43 UN CURSO DE MILAGROS CON NADIA

“Dios es mi fuente. No puedo ver separado de Él”

Esta lección me movió mucho, pero no porque sea complicada, sino porque es demasiado simple. “Dios es mi Fuente”. No dice que Dios me ayuda, no dice que me acompaña, no dice que me manda señales. Dice que es mi Fuente. Y si es mi Fuente, entonces todo lo que soy procede de Él. No puedo existir fuera de esa Fuente, aunque me lo crea.

Hace unos días me pasó algo muy cotidiano. Estaba hablando con alguien cercano a mí y de pronto el tono cambió, sentí frialdad, sentí distancia. Automáticamente mi mente empezó a trabajar. “Ya ves, algo está mal”, “seguro está molesto contigo”, “otra vez te van a dejar”, “no hiciste lo suficiente”. En cuestión de segundos ya había armado una historia completa. Mi cuerpo se tensó, mi pecho se cerró y entré en modo defensa. Eso es lo que hago cuando veo separado. Veo un cuerpo frente a mí que parece independiente, con intenciones propias, capaz de afectarme.

Y ahí me acordé de la lección.

“Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él.”

Me detuve. Literalmente me detuve. Respiré y me pregunté: ¿desde dónde estoy viendo esto? ¿Desde el ego que se siente separado y amenazado? ¿O desde mi Fuente?

Porque si Dios es mi Fuente, entonces yo no soy un cuerpo vulnerable tratando de protegerse de otros cuerpos. Soy una mente en Dios, viendo una escena dentro de un sueño. Y si no puedo estar separada de Dios, tampoco puedo estar realmente separada de nadie.

No significa que negué lo que estaba pasando. No significa que me hice la espiritual. Significa que dejé de interpretar desde la herida. Cambié de Fuente antes de seguir mirando. Y algo cambió. No afuera, adentro. La tensión bajó. La historia perdió fuerza. En lugar de reaccionar, pude preguntar con calma qué estaba sucediendo realmente. Y resultó que no tenía nada que ver conmigo. Nada.

Ahí entendí la lección con manzanitas.

Ver separado es interpretar todo como ataque o amenaza. Es creer que estoy sola en un mundo de voluntades enfrentadas. Es pensar que tengo que defenderme. Pero si Dios es mi Fuente, entonces yo vivo y me muevo en Él. Y desde ahí no puedo ver dividido, no puedo ver enemigos, no puedo ver abandono real.
Vista y visión no son lo mismo. Vista es lo que hace el ego con la información. Visión es lo que ocurre cuando recuerdo de dónde provengo.
Cuando me creo cuerpo, veo cuerpos.
Cuando recuerdo que soy mente en Dios, veo propósito.
No es magia. Es cambio de referencia.
Ese día entendí que no necesito que el mundo cambie para sentir paz. Necesito recordar mi Fuente antes de mirar. Porque si mi Fuente es Dios, entonces la paz es natural, no forzada. Y nada que vea puede realmente separarme de lo que soy.

No puedo ver separado de Él… porque nunca he estado separada.
NadiaUCDM 🤍

12/02/2026

LECCIÓN 43 UN CURSO DE MILAGROS

Dios es mi Fuente. No puedo ver separado de Él.

La percepción no es un atributo de Dios. El ámbito de Dios es el del conocimiento. Sin embargo, Él ha creado al Espíritu Santo para que sirva de Mediador entre la percepción y el conocimiento. Sin este vínculo con Dios, la percepción habría reemplazado al conocimiento en tu mente para siempre. Gracias a este vínculo con Dios, la percepción se transformará y se purificará en tal medida que te conducirá al conocimiento. Ésa es su función tal como la ve el Espíritu Santo. Por lo tanto, ésa es en verdad su función.

En Dios no puedes ver. La percepción no tiene ninguna función en Dios, y no existe. Pero en la salvación, que es el proceso de erradicar lo que nunca fue, la percepción tiene un propósito sumamente importante. Habiéndola inventado el Hijo de Dios para un propósito no santo, tiene que convertirse ahora en el medio a través del cual se le restaura su santidad en su conciencia. La percepción no tiene significado. Sin embargo, el Espíritu Santo le otorga un significado muy parecido al de Dios. Una percepción que ha sanado se convierte en el medio por el que el Hijo de Dios perdona a su hermano, y, por ende, se perdona a sí mismo.

No puedes ver separado de Dios porque no puedes estar separado de Dios. Todo lo que haces, lo haces en Él, porque todo lo que piensas, lo piensas con Su Mente. Si la visión es real, y es real en la medida en que comparte el propósito del Espíritu Santo, entonces no puedes ver separado de Dios.

Hoy son necesarias tres sesiones de práctica de cinco minutos cada una. La primera debe hacerse lo más temprano que puedas; la segunda lo más tarde posible, y la tercera en el momento más oportuno y adecuado que las circunstancias y la buena disposición permitan. Al comienzo de estas sesiones repite la idea de hoy para tus adentros con los ojos cerrados. Luego mira a tu alrededor brevemente, aplicando la idea específicamente a lo que veas. Cuatro o cinco objetos durante esta fase de la sesión de práctica serán suficientes. Podrías decir, por ejemplo:

Dios es mi Fuente.
No puedo ver este escritorio separado de Él.
Dios es mi Fuente.
No puedo ver ese cuadro separado de Él.
Si bien esta parte del ejercicio debe ser relativamente corta, asegúrate, en esta fase de la práctica, de seleccionar los objetos tan al azar como sea posible, sin controlar su inclusión o exclusión. Para la segunda fase, la más larga, cierra los ojos, repite la idea de hoy nuevamente, y luego deja que cualquier pensamiento pertinente que se te ocurra sea una aportación a la idea de hoy en tu propio estilo particular. Pensamientos tales como:

Veo a través de los ojos del perdón.
Veo el mundo como un lugar bendito.
El mundo me puede mostrar quién soy.
Veo mis propios pensamientos, que son como los de Dios.
Cualquier pensamiento que en mayor o menor medida esté directamente relacionado con la idea de hoy es adecuado. Los pensamientos no tienen que tener una relación obvia con la idea, pero tampoco deben oponerse a ella.

Si ves que tu mente se distrae o si comienzas a notar la presencia de pensamientos que están en clara oposición a la idea de hoy, o si te resulta imposible pensar en algo, abre los ojos, repite la primera fase del ejercicio, y luego intenta de nuevo la segunda. No dejes transcurrir grandes lapsos de tiempo en los que te enfrascas en pensamientos irrelevantes. Para evitar eso, vuelve a la primera fase del ejercicio cuantas veces sea necesario.

Al aplicar la idea de hoy durante las sesiones de práctica más cortas, la forma de la idea puede variar de acuerdo con las circunstancias y situaciones en las que te encuentres en el transcurso del día. Cuando estés con otra persona, por ejemplo, trata de acordarte de decirle silenciosamente:

Dios es mi Fuente.
No puedo verte separado de Él.
Esta variación puede aplicarse por igual tanto a desconocidos como a aquellas personas con las que crees tener una relación íntima. De hecho, evita a toda costa hacer distinciones de esta clase.

La idea de hoy también debe aplicarse en el transcurso del día a las diversas situaciones y acontecimientos que puedan presentarse, especialmente a aquellos que de alguna forma parezcan afligirte. A tal fin, aplica la idea de esta manera:

Dios es mi Fuente.
No puedo ver esto separado de Él.
Si en ese momento no se presenta en tu conciencia ningún sujeto en particular, repite simplemente la idea en su forma original. Trata de no dejar pasar grandes lapsos de tiempo sin recordar la idea de hoy y, por ende, sin recordar tu función.

11/02/2026
Libro: El aprendiz impecable . Rosa María Wynn
11/02/2026

Libro: El aprendiz impecable . Rosa María Wynn

11/02/2026

EJERCICIO COMPLEMENTARIO LECCIÓN 41 UN CURSO DE MILAGROS CON NADIA.

Hoy no voy a hacer nada complicado ni súper espiritual. Hoy sólo voy a practicar recordar. Durante el día, cada vez que sienta ansiedad, miedo, prisa, enojo, esa sensación de “no puedo con esto” o “estoy sola en esto”, en lugar de correr a resolverlo, a controlarlo o a distraerme, voy a detenerme unos segundos, poner una mano en el pecho y repetir muy despacio: Dios va conmigo donde quiera que yo voy. No como frase mágica, sino como recordatorio real. Voy a respirar y preguntarme con honestidad qué cambiaría en mi manera de vivir esta situación si de verdad sintiera que estoy acompañado, protegido y sostenido. Y desde ahí vuelvo a actuar. Tal vez haga lo mismo que iba a hacer, pero ya no desde el miedo, sino desde la confianza. Practico esto con cosas pequeñas, el tráfico, una conversación difícil, una preocupación económica, el cansancio del día, y noto cómo mi mente se suaviza cuando dejo de sentir que cargo el mundo solo. Hoy mi única tarea es esa: recordar que no camino solo, que nunca he caminado solo, y que la paz no se consigue afuera, se recuerda adentro.
NadiaUCDM

11/02/2026

REFLEXIÓN 41 UN CURSO DE MILAGROS CON NADIA

“Dios va conmigo donde quiera que yo voy”

Qué lección tan más amorosa. De verdad siento que esta no es una lección, es una carta de amor del Padre a Su Hijo, como si Dios me estuviera susurrando al oído todo el tiempo: tranquila, no te has ido nunca, no estás sola, jamás te has separado de Mí, y sin embargo…vivo como si sí.
Leo esa frase del Curso que dice que la depresión, la ansiedad, la preocupación, el miedo y esa sensación constante de desamparo son consecuencia inevitable de la separación, y me hace todo el sentido del mundo, porque cuando me creo separada de Dios me siento exactamente así, como un enchufe desconectado del contacto, como si me hubieran cortado la luz. Sin energía, sin dirección, sin propósito, sobreviviendo a la vida en lugar de vivirla, y entonces empiezo a inventarme mil remedios. Remedios del mundo. Que si tal relación me va a salvar, que si más dinero, que si me protejo con rituales, con amuletos, con amistades “influyentes”, etc, como una niña jugando a la comidita creyendo que el pastel de plástico la va a nutrir. Pura magia, puros sustitutos, puros placebos espirituales.
Tratando de curar efectos sin cuestionar la causa, y la causa siempre es la misma: se me olvidó Quién va conmigo. Se me olvidó que nunca me he separado. Se me olvidó que sigo en casa.
Porque en cuanto recuerdo, aunque sea un poquito, que Dios va conmigo donde quiera que yo voy, algo se afloja adentro, el pecho respira distinto, el cuerpo se relaja, la vida deja de sentirse amenazante. Es como cuando eras niño y había tormenta, truenos, relámpagos, y de pronto tu papá o tu mamá te agarraban la mano y mágicamente ya no daba tanto miedo. La tormenta seguía, pero tú ya no estabas solo. Eso es esta lección, el mundo puede seguir haciendo ruido, pero yo ya no me siento desprotegida.
Empiezo a entender que no necesito que las cosas salgan “bien” para estar en paz, porque mi paz no depende de las cosas, depende de recordar mi Fuente. Y si mi Fuente va conmigo, entonces la paz también. Y si la paz va conmigo, entonces nada real puede amenazarme. Cómo podría sentirme sola si estoy literalmente en Dios todo el tiempo? Cómo podría estar desamparada si la Fuente de toda vida camina conmigo? Cómo podría faltarme algo si estoy conectada a la abundancia misma?
De pronto muchos “problemas” se hacen chiquitos, casi hasta tiernos. Me doy cuenta de cuánto dramatizaba cosas que, vistas desde esta conciencia, son como sombras en la pared. Y hasta me dan ganas de reír, como esa niña que se ríe de los monstruos cuando prende la luz.
No porque la vida sea perfecta, sino porque recuerdo que nunca he estado sola.
Dios va conmigo donde quiera que yo voy y con eso basta.
NadiaUCDM

10/02/2026

No siento para nada que esté más iluminada, ni más elevada, ni más “espiritual”. Si soy honesta, lo que siento es otra cosa. Siento que cada vez me doy más cuenta de algo medio que llevo años estudiando en la teoría con Un Curso De Milagros y otras corrientes, pero cada vez se hace más evidente para mí: esto no es tan sólido ni tan real como nos enseñaron. Es más, es totalmente irreal, que gran parte de lo que llamamos “vida” se parece más a una simulación que a una verdad absoluta, como una especie de matrix, un escenario perfectamente diseñado donde hay personajes buenos, malos, héroes, villanos, víctimas, salvadores, donde te asignan una identidad, una familia, una historia, una nacionalidad, un género, un montón de etiquetas y tú te lo crees todo.
Te metes tanto en el papel que se te olvida que estás actuando. Y entonces lloras como si fuera definitivo, te enojas como si fuera personal, te aferras como si pudieras perderlo todo, defiendes banderas como si fueras eso. Y el sistema funciona perfecto, porque se siente real.
Muy real. Demasiado real.
Últimamente he sentido a la “vida” tan intensa…como cuando fui a Disney a la sección de Star Wars, todo estaba tan bien hecho que mi cuerpo reaccionaba como si de verdad estuviera en otra galaxia, mi corazón se aceleraba, me emocionaba, me asustaba, pero al mismo tiempo yo sabía que era un montaje. Uno muy sofisticado. Sabía que era una experiencia diseñada para engañar mis sentidos, sabía que era una simulación. Y ahora cada vez más me pasa algo parecido con la vida.
Sigo sintiendo todo, sigo amando, llorando, enojándome, trabajando, pagando cuentas, pero hay una parte de mí que ya no se compra el cuento completo. Como si hubiera un pedacito de conciencia observando todo y diciendo:
“esto es un juego de percepción”.
Nuestra mente interpreta estímulos, arma historias, crea identidades y nosotros creemos que eso somos, pero cada vez me resulta más obvio que estamos viviendo dentro de una construcción mental colectiva. Un gran teatro, un simulador de experiencias para aprender algo que todavía no termino de entender. Y no, como lo decía, eso no me hace sentir especial ni iluminada.
Me hace sentir más despierta (o al menos que ronco menos) y a ratos hasta incómoda, como un bicho raro, jajaja.
Porque cuando dejas de creerte tanto el personaje, también dejas de tomarte tan en serio el drama o al menos no lo sostienes por tanto tiempo. Y te das cuenta de algo fuerte:
nadie es realmente el villano, nadie es realmente el héroe, todos estamos reaccionando desde el papel que nos tocó y en realidad no hay todos, sino uno solo representábdose a sí mismo de 8 mil millones de maneras, como actores que olvidaron que están en una obra.
Tal vez el camino más pacífico al despertar no es “brillar más”, tal vez despertar es simplemente esto: darte cuenta de que el decorado es decorado, que la historia es historia, que el personaje no eres tú y aún así decidir jugar. Pero jugar más ligero.
NadiaUCDM

Muy pronto…
10/02/2026

Muy pronto…

09/02/2026

LECCIÓN 40 UN CURSO DE MILAGROS
Soy bendito por ser un Hijo de Dios.

Comenzamos hoy a afirmar algunas de las bienaventuranzas a las que tienes derecho por ser quien eres. Hoy no se requieren largas sesiones de práctica, sino muchas cortas y frecuentes. Lo ideal sería una cada diez minutos, y se te exhorta a que trates de mantener este horario y a adherirte a él siempre que puedas. Si te olvidas, trata de nuevo. Si hay largas interrupciones, trata de nuevo. Siempre que te acuerdes, trata de nuevo.

No es preciso que cierres los ojos durante los ejercicios, aunque probablemente te resultará beneficioso hacerlo. Mas puede que durante el día te encuentres en situaciones en las que no puedas cerrar los ojos. No obstante, no dejes de hacer la sesión por eso. Puedes practicar muy bien en cualquier circunstancia, si realmente deseas hacerlo.

Los ejercicios de hoy no requieren ningún esfuerzo ni mucho tiempo. Repite la idea de hoy y luego añade varios de los atributos que asocias con ser un Hijo de Dios, aplicándotelos a ti mismo. Una sesión de práctica, por ejemplo, podría consistir en lo siguiente:

Soy bendito por ser un Hijo de Dios.
Soy feliz y estoy en paz; soy amoroso y estoy contento.
Otra podría ser, por ejemplo:

Soy bendito por ser un Hijo de Dios.
Estoy calmado y sereno; me siento seguro y confiado.
Si sólo dispones de un momento, basta con que simplemente te digas a ti mismo que eres bendito por ser un Hijo de Dios.

Dirección

Zacatecas
98000

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Un Curso De Milagros con Nadia publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram