02/12/2025
Diciembre debería oler a familia, a risas y abrazos…
Pero para muchas mamás, este mes se siente como una herida que no deja de arder.
Diciembre sin tus hijos no es una “situación pasajera”… es un dolor que atraviesa el alma.
Es ver las luces encenderse afuera mientras por dentro todo se apaga.
Es preparar una mesa en la que falta lo más importante.
Es extrañar voces pequeñas que deberían estar llenándolo todo.
Y aunque muchos lo viven en silencio, también duele en los hijos :
Ellos sienten la ausencia, la confusión, el arrancamiento emocional.
Los niños no deben cargar con conflictos de adultos,
ni ser utilizados para castigar, controlar o lastimar a su mamá.
La distancia forzada no solo rompe corazones…
rompe la infancia.
Hoy abrazamos a todas las mamás que están resistiendo,
y también a las infancias que merecen Navidad con amor, seguridad y estabilidad.
Si este diciembre estás luchando por tus hijos, no estás sola.
Tu amor es real. Tu lucha es válida. Tu voz importa.