12/02/2026
Durante años se dijo que el estrés era “mental”.
Que solo estaba en la cabeza.
La ciencia demostró otra cosa.
El endocrinólogo Hans Selye fue uno de los primeros en probar algo que cambió todo:
👉 El estrés deja huella física medible en el cuerpo.
No es metáfora.
Es biología.
Cuando vivimos en estrés constante, el cuerpo activa el mismo sistema que usaría frente a un peligro real:
• libera cortisol
• acelera el corazón
• tensa músculos
• altera el sistema inmune
Eso está bien… si es temporal.
El problema empieza cuando el sistema nunca se apaga.
Ahí aparecen:
• dolor muscular crónico
• migrañas
• problemas digestivos
• inflamación
• agotamiento extremo
El cuerpo no distingue bien entre
“un león frente a ti”
y
“una preocupación que no se resuelve”.
Para el sistema nervioso, ambas son amenaza.
Aquí es donde el psicoanálisis hizo una lectura interesante:
Lo que no se expresa,
lo que no se simboliza,
lo que no se puede decir…
muchas veces se queda actuando en el cuerpo.
No porque el dolor sea imaginario.
Sino porque el organismo aprendió a sobrevivir en alerta.
El descubrimiento clave es este:
👉 El estrés no es solo emoción.
👉 Es un estado biológico sostenido.
Y cuando ese estado se vuelve permanente,
el cuerpo empieza a pagar la factura.
La buena noticia:
👉 El sistema nervioso puede reaprender.
👉 La alerta puede bajar.
👉 El cuerpo puede salir del modo supervivencia.
Pero no ignorando el estrés.
Sino entendiendo qué lo mantiene activo.
La idea incómoda es esta:
👉 No todo dolor viene de una lesión.
👉 A veces viene de una vida vivida en tensión constante.
👍O largas horas de viajes e incómodas en transporte público
Psicología que incomoda.
Pero explica por qué tanta gente dice:
“Estoy cansado”…
cuando en realidad
lo que está es agotado de sostener demasiado tiempo el mismo peso.
Tiene que buscar solución al estres
👍haciendo ejerció,
👍visitar lugares apropiado para tomar una buena relajación,
👍fisioterapia