16/05/2026
𝗕𝗿𝘂𝘅𝗶𝘀𝗺𝗼 𝘆 𝗮𝗰𝘂𝗽𝘂𝗻𝘁𝘂𝗿𝗮: 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗻𝘀𝗶ó𝗻 𝘀𝗲 𝗲𝘅𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗺𝗮𝗻𝗱í𝗯𝘂𝗹𝗮
Por Dr. Chengzun Pan
El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes. Puede aparecer durante el día, muchas veces asociado a tensión, concentración o estrés; o durante la noche, mientras la persona duerme. En este último caso, el paciente no siempre se da cuenta, pero despierta con dolor mandibular, cansancio facial, dolor de cabeza o sensibilidad dental.
Aunque muchas personas lo consideran un simple problema dental, el bruxismo suele reflejar una alteración más compleja. Intervienen factores emocionales, musculares, neurológicos, posturales y del sueño. Por eso, su tratamiento no debería limitarse únicamente a “proteger los dientes”, sino también a reducir la tensión que origina el problema.
Los síntomas más frecuentes son dolor en la mandíbula, rigidez al despertar, desgaste dental, molestias en la articulación temporomandibular, dolor de cabeza, zumbidos, tensión cervical e incluso dificultad para dormir bien. En casos severos, puede producir daño dental y afectar la calidad de vida.
El tratamiento convencional incluye férulas dentales, manejo del estrés, terapia física, higiene del sueño y, en algunos casos, medicamentos. La férula ayuda a proteger los dientes, pero no siempre elimina la causa del apretamiento. Por eso, muchos pacientes buscan tratamientos complementarios.
Desde la medicina china, el bruxismo se entiende como una manifestación de tensión acumulada. La mandíbula es una zona donde muchas personas descargan ansiedad, ira contenida, preocupación o agotamiento. Cuando el sistema nervioso permanece en alerta, los músculos maseteros y temporales se contraen de manera constante.
La acupuntura puede ayudar a relajar la musculatura mandibular, disminuir el dolor, regular el sistema nervioso y mejorar la calidad del sueño. La evidencia disponible sugiere que puede ser útil como tratamiento complementario, especialmente para reducir dolor muscular y tensión asociada, aunque todavía se necesitan estudios más amplios para establecer protocolos definitivos.
En la práctica clínica se suelen trabajar puntos locales alrededor de la mandíbula y la articulación temporomandibular, junto con puntos distales para regular estrés, sueño y tensión general. El objetivo no es solo relajar la boca, sino ayudar al cuerpo a salir del estado permanente de contracción.
Un tratamiento responsable debe combinar varias estrategias: evaluación odontológica, uso de férula cuando sea necesario, corrección de hábitos, reducción del estrés, ejercicios suaves de relajación mandibular y sesiones de acupuntura. En casos de dolor fuerte, bloqueo mandibular o desgaste dental avanzado, es indispensable trabajar junto con el odontólogo.
El bruxismo no es simplemente “rechinar los dientes”. Es una señal de que el cuerpo está expresando una tensión que muchas veces la mente ya no logra procesar. Tratarlo con acupuntura significa mirar más allá del diente: observar el músculo, el sueño, el estrés y el equilibrio general del paciente.