18/01/2017
EL ABUSO EN CONTRA DEL CIUDADANO !
Un atropello camuflado bajo el discurso de "ordenamiento de la ciudad"
Hace unos días, como a la medianoche, fui a Miraflores a comer un sándwich. Pero al llegar me di con la sorpresa de que ya no se podía estacionar en los espacios de siempre.
Los han cerrado con maceteros. La única alternativa era entrar a la nueva playa de estacionamiento subterránea. Pero como ahí el parqueo cuesta siete soles la hora (casi tanto como el sándwich) decidí buscar un espacio en la calle Bellavista. La zona estaba llena, por lo que di una vuelta completa buscando estacionar.
Volví a intentarlo y ahí sí tuve mejor suerte pues justo salía un carro. Caminé por la Calle de las Pizzas evadiendo a los que se acercaban para invitarme a pasar a sus “discotecas turísticas” y, finalmente, tras caminar cinco cuadras, llegué a la sandwichería. A esas alturas ya no se trataba sólo de un sándwich, ahora era un sándwich más una chicha helada.
Mientras disfrutaba de mi pan con pavo, me enteré de que en el estacionamiento nuevo se puede pagar por minutos. Resultado: ahora la gente come apurada para pagar menos pues una distracción cualquiera le pueda costar como dos soles más en parqueo. Y pienso en los jóvenes estudiantes que tienen que pagar 20 o 30 soles por pasear en el parque Kennedy. O los jubilados que tras estacionar caminan a ritmo lento.
El problema de la privatización de los espacios públicos va de menos a más. Y se ha convertido en un atropello camuflado bajo el discurso de "ordenamiento de la ciudad".
Un municipio no puede andar quitando los espacios de libre acceso a la ciudadanía; y tampoco encareciendo los lugares de recreación. Y en Lima lo que se ha hecho es arrimar lentamente a la gente en aras de peajes, estacionamientos y multas mercantilistas que no educan: nadie sabe cuánto se recauda, cuáles han sido los acuerdos, qué va a pasar cuando se recupere la inversión, etc.
Para colmo, han surgido los espacios VIP en algunos estacionamientos y también los servicios de valet parking en esos lugares. Son servicios inventados para hacer negocio con el parque automotor. Además, los trabajadores que ahí adentro brindan el servicio de lavado de carros no ganan lo que cobran porque son obligados a pagar a la compañía una cuota diaria de sus ganancias. Todo es hacer plata a costa de la ciudadanía.
Lo que tendrían que hacer los municipios es facilitar un módico acceso a los estacionamientos públicos y abrir espacios municipales baratos. No fueron elegidos sus representantes para encarecer la vida de la ciudad sino para hacerla más cómoda y también más viable. Y la gente está indignada, pero a la Municipalidad de Miraflores esto no parece importarle.
Se acabaron mis sanguchitos en la “Lucha”: ya fueron... al igual que los estacionamientos de la calle Diagonal.
Manuel Escorza Hoyle
Un atropello camuflado bajo el discurso de "ordenamiento de la ciudad"