15/10/2025
La negatividad abstracta en Slavoj Žižek y el descontento político en el Perú
El filósofo esloveno Slavoj Žižek habla de la negatividad abstracta como una fuerza que puede romper los lazos que mantienen unida a una sociedad, sobre todo cuando estos lazos se vuelven falsos o vacíos. Según Žižek, toda comunidad necesita cierta estabilidad simbólica —valores, discursos, instituciones— para convivir, pero cuando esas estructuras dejan de tener sentido real para las personas, aparece una energía negativa que desata los vínculos sociales y hace visible lo que estaba oculto: el malestar, la frustración y la rabia contenida. Esta negatividad no es simplemente destrucción; es una sacudida profunda que expone el vacío en el que vivimos y que, a veces, puede abrir el camino hacia algo nuevo.
Žižek interpreta esta fuerza como una especie de “mal radical”, no porque busque hacer daño, sino porque desafía los fundamentos del orden social. Cuando una sociedad se aleja demasiado de la justicia o la verdad, la negatividad se convierte en una reacción inevitable. Es lo que él llama una “explosión catastrófica”: un momento de ruptura donde las personas ya no soportan más mentiras ni promesas incumplidas. Sin embargo, Žižek también sugiere que, cuando la sociedad llega “al borde del abismo”, esa negatividad puede transformarse en una nueva forma de positividad, porque obliga a reconstruir los lazos rotos y a imaginar una convivencia más auténtica.
En el Perú, este pensamiento se vuelve especialmente actual. El descontento ciudadano que lleva a miles de personas a marchar en las calles no surge del caos, sino de la necesidad de sentido y de justicia. La gente se moviliza porque siente que la política ya no representa sus esperanzas ni protege su dignidad. Desde la mirada de Žižek, esas marchas no solo expresan rechazo, sino también la posibilidad de un nuevo comienzo: cuando el viejo orden se desmorona, puede nacer otro basado en la participación, la solidaridad y la conciencia colectiva. Así, la negatividad que parecía destructiva se convierte en una oportunidad para recrear el vínculo social y recuperar la confianza en lo común.
Referencia: Žižek, S. (2016). La permanencia en lo negativo (A. Bello, Trad.). Buenos Aires: Editorial Godot.
Foto: Sebástian Casteneda