04/11/2025
Las sustancias psicoactivas son compuestos que actúan directamente sobre el sistema nervioso central, modificando la forma en que una persona piensa, siente y se comporta. Al ingresar al organismo, alteran el funcionamiento del cerebro y los procesos mentales, generando cambios en la percepción, el estado de ánimo y la conducta.
Estas sustancias pueden producir sensaciones de bienestar, euforia o relajación, pero también pueden provocar dependencia y serias consecuencias físicas y psicológicas.
Su consumo frecuente puede llevar a la pérdida del control, al deterioro de la salud y a problemas en las relaciones personales, familiares o laborales.
Entre los diferentes tipos de dr**as se encuentran las depresoras, como el alcohol o los tranquilizantes, que reducen la actividad cerebral y causan somnolencia.
Las estimulantes, como la co***na o las anfetaminas, aceleran el sistema nervioso y generan una falsa sensación de energía y confianza.
Las alucinógenas, como el L*D o los hongos, distorsionan la percepción y pueden provocar alucinaciones visuales o auditivas.
También están los opiáceos, como la he***na o la morfina, que producen placer y alivio del dolor, pero generan una fuerte adicción.
Finalmente, los cannabinoides, como la ma*****na, afectan la memoria, la atención y la coordinación motora.
Aunque algunas personas recurren a ellas buscando alivio o escape de sus problemas, su consumo puede transformar la realidad en una peligrosa ilusión.
Por eso, conocer sus efectos y consecuencias es fundamental para tomar decisiones responsables y proteger la salud física y mental.