03/01/2026
En 2025, Estados Unidos deportó a miles de venezolanos.
Personas que huían del hambre, la represión y el colapso del país que hoy dicen “liberar”.
Trump no defendió a los venezolanos cuando llegaron buscando protección.
Los devolvió, los expulsó y los usó como ficha política.
Por eso incomoda que ahora se presente como libertador. No se puede perseguir a un pueblo un año y al siguiente reclamar crédito moral por su “esperanza”.
Los venezolanos no necesitan salvadores con ego. Necesitan derechos, estabilidad y respeto, dentro y fuera de su país.
La memoria también es una forma de justicia.