03/04/2026
Hoy es el Día de la Concienciación y la lucha contra la Obesidad, y quiero compartir una reflexión importante.
En los últimos años, muchos medios han centrado la conversación en el concepto de “gordofobia.” La gordofobia se refiere a la discriminación, el rechazo o el trato injusto hacia las personas por su peso corporal. Y sí, esto existe y es real. Nadie merece humillación, burlas ni maltrato por su cuerpo. La dignidad humana no depende de un número en una balanza, pero también es importante tener una conversación honesta:
Amarse a uno mismo es fundamental, pero el amor propio no significa ignorar los riesgos para la salud. El verdadero amor propio incluye cuidar el cuerpo, buscar bienestar y tomar decisiones que protejan nuestra salud a largo plazo.
La obesidad es una condición médica seria asociada con enfermedades como diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, apnea del sueño y otras complicaciones que pueden reducir la calidad y la expectativa de vida. Por eso, no debemos romantizarla ni normalizarla como si fuera simplemente una preferencia estética. El objetivo no es promover vergüenza ni culpa, sino conciencia y cuidado.
Hablar de luchar contra la obesidad implica reconocer algo que muchos saben por experiencia: la relación con la comida puede volverse muy compleja, y en algunos casos puede funcionar de manera similar a una adicción. Quienes hemos intentado cambiar hábitos alimentarios sabemos lo difícil que puede ser ese proceso.
Por eso necesitamos más compasión y más responsabilidad al mismo tiempo. Amarse a uno mismo significa:
🍎Cuidar el cuerpo que tenemos.
🍊Buscar hábitos saludables.
🥦Pedir ayuda cuando la necesitamos.
🍓Priorizar la salud física y emocional.
No es incongruente aceptar nuestro cuerpo mientras trabajamos por estar más sanos. Lo que es incongruente es decir que amo mi cuerpo mientras no hago nada por detener patrones que me están dañando.
El verdadero amor propio es cuidarnos lo suficiente como para no cambiar aquello que me hace daño.
La conversación hoy sobre este tema no debería sobre vergüenza o negación, sino sobre compasión y responsabilidad con nuestra salud.
Cuidarnos también es una forma de amor.
Dra. Fermina L. Román – Psicóloga