01/24/2026
A veces caminamos por la vida con una mochila invisible,
llena de miedos, culpas y recuerdos que creemos que nos rompieron.
Un día le dije a Dios:
“Si todavía hay algo bueno en mí, muéstramelo.”
Y no escuché una voz…
sentí paz.
Y esa paz me recordó algo:
✨ Lo que el miedo ocultó en ti, sigue siendo parte de ti.
✨ Nada bueno se perdió, solo estaba cubierto por miedo.
Cuando miras con los ojos del amor,
tu historia deja de doler
y empieza a sanar.
Hoy elijo mirar con los ojos de Dios
y dejar que el Espíritu Santo reinterprete mi vida.
🕊️ El miedo no tiene la última palabra.