05/29/2026
Cuando iba a visitarlo y esperaba pacientemente en su sala de espera, conservaba y simpatizaba con algunas personas que salían de la consulta con René, ellas me platicaban cuando se despedían de él, aquello por lo que habían ido a verlo, se resolvía rápidamente. Yo les preguntaba: "¿Así nada más, 'se resolvió'?" En efecto, su problema no existía más, se había resuelto rápidamente por la combinación de elementos naturales... así de simple ...
Me acuerdo de una mujer que venía a verlo regularmente porque tenía grandes problemas financieros; una y otra vez René le respondía: "¡No se preocupe! Está arreglado..." Algunos días después, tan sorprendente cómo pueda parecer, le llegaba un dinero inesperadamente, una ganancia, si se trataba de una deuda, le otorgaban un arreglo amigable y, a veces, también una rebaja. Otra persona que no encontraba trabajo lo visito y - ¿coincidencia? - en el momento que regresa a casa, ¡el teléfono suena y le ofrecen empleo!
René era buscado cotidianamente por personas que venían a verlo para arreglar problemitas y a mí eso me sorprendía: "¿No tiene usted miedo de molestarlo por esas pequeñeces cuando hay gente que tiene verdaderos problemas?" Un día le pregunté si no le molestaba que la gente viniera a veces a verlo por tan poca cosa y él me contestó con seriedad: "Cada quien carga su problema de una manera diferente... lo que para algunos puede parecer pequeño, representa un fardo enorme para otros."
Libro : René Mey. "Él que convive con los Ángeles"
Pagina: 105 - 106
Autor: Juliette Laure.
Para adquirir los libros:
www.renemey.org
Humanista - Embajador de la Paz. Dedica su vida a la labor humanitaria y a transmitir un mensaje de paz y esperanza a la humanidad.