01/10/2026
"Sácalo de tu cama o nunca se irá", te dicen. "Lo vas a hacer dependiente", advierten. Pero la ciencia antropológica y neurológica tiene una respuesta muy diferente: Dormir con ellos no los hace dependientes, los hace seguros. 🛌❤️🧠
Una investigación profunda del Laboratorio del Sueño Madre-Bebé de la Universidad de Notre Dame, dirigida por el antropólogo James J. McKenna, ha cambiado la forma en que entendemos el sueño infantil.
No es un hábito, es Regulación Biológica 🧬 El estudio sugiere que el colecho (co-sleeping) hace mucho más que "dar calorcito".
Sincronización: Cuando un niño duerme cerca de sus cuidadores, sus ritmos biológicos (respiración, temperatura, latidos) se sincronizan con los de los padres. Esto se llama Co-Regulación.
Sistema Nervioso: El cuerpo del niño "aprende" a calmarse usando el cuerpo del adulto como guía. Esto reduce drásticamente el cortisol nocturno y la ansiedad por separación.
El Efecto a Largo Plazo: La imagen lo dice perfectamente: "El colecho puede afectar positivamente cómo el sistema nervioso maneja el estrés más adelante en la vida". Un niño que se siente seguro de noche, se convierte en un adulto que maneja mejor la ansiedad de día.
Conveniencia para Mamá y Papá 😴 Más allá de la biología, seamos prácticos: Facilitar la lactancia y calmar pesadillas sin tener que caminar por un pasillo frío a las 3 AM permite que todos descansen más.
⚠️ La Clave: Colecho INTENCIONAL y SEGURO El estudio enfatiza que esto funciona cuando se hace de forma segura (superficie firme, sin almohadas excesivas cerca del bebé, padres sobrios). No es quedarse dormido en el sofá por accidente.
Así que la próxima vez que sientas una patadita en la cara a medianoche... respira. Estás construyendo la salud mental de tu hijo, un sueño a la vez.
Fuente: James J. McKenna, Mother-Baby Behavioral Sleep Laboratory, University of Notre Dame.