03/13/2026
Hoy quiero compartir algo muy personal: la historia de Tía Bartola.
Yo nací en Santa Rosa de Lima, departamento de La Unión, El Salvador, una tierra llena de trabajo, comercio y sabores únicos que uno nunca olvida.
El nombre de Tía Bartola nació de algo muy curioso en mi familia. Mi mamá cuando llamaba a mis sobrinos nunca se acordaba del nombre correcto y terminaba diciendo: “¡Vos Bartola!”. Entre risas empezaba a inventar historias de Bartola y así ese nombre se quedó entre nosotros.
Con los años emigré a Houston, Texas, buscando mejores oportunidades para mi familia. Trabajé en el área de limpieza para el condado de Harris, un trabajo duro y lleno de esfuerzo.
Pero la vida me puso una prueba muy difícil: sufrí tres ataques al corazón. En esos momentos lo primero que pensé fue en mis hijos Daniela, Diego y Liam, en mi esposo Roberto y en mi mamá, porque soy hija única.
Sobrevivir a eso me hizo entender que cada día es un regalo de Dios.
Fue entonces cuando decidí cambiar mi vida y en 2024 nació mi negocio: Mi Tienda Latina.
Así también nació oficialmente Tía Bartola, un personaje que hoy representa mi carácter, mi alegría y el orgullo de mis raíces salvadoreñas.
Hoy en Houston tengo la bendición de dar a conocer las pupusas fritas estilo oriente de Santa Rosa de Lima, un sabor tradicional que muchos salvadoreños extrañan.
Ser llamada Tía Bartola me llena el corazón, porque mi familia es pequeña y sentir el cariño de tanta gente que me llama “tía” es algo muy especial.
Nada de esto sería posible sin la bendición de Dios, el apoyo incondicional de mi esposo Roberto y el amor de mis hijos.
Gracias a todos los que han apoyado Mi Tienda Latina y a quienes creen en este sueño.
La historia de Tía Bartola apenas comienza