21/10/2024
Si persistes en activar las mismas estructuras neurales al llevar cada día la misma vida de siempre. Cada vez que respondes a la realidad que conoces volviendo a crear la misma mente (es decir, activando las mismas células nerviosas para que el cerebro funcione del mismo modo de siempre), haces que la «configuración» de tu cerebro coincida con las condiciones habituales de tu realidad personal, sean buenas o malas. En neurociencia existe un principio llamado ley de Hebb. Afirma básicamente que «las células nerviosas que se activan juntas se conectan juntas». La regla de Hebb demuestra que si activas repetidamente las mismas células nerviosas, cada vez que se activen les resultará más fácil hacerlo al unísono de nuevo. Y estas neuronas acaban desarrollando una relación duradera. Cuando uso la palabra configurado, me refiero a que las agrupaciones de neuronas se han activado tantas veces de la misma manera que se han organizado en determinadas estructuras unidas por conexiones duraderas. Cuanto más se activan estas redes de neuronas, más se conectan en rutas estáticas de actividad. Con el paso del tiempo, sea cual sea el pensamiento, la conducta o el sentimiento que se repita, se volverá automático, un hábito inconsciente. Cuando el entorno influye en tu mente hasta este punto, tu hábitat se convierte en tu hábito. — Deja de ser tú (Crecimiento personal) por Joe Dispenza