01/13/2026
La Navidad pasó y sentí como si me hubiera revolcado una ola. Fueron días muy intensos: trabajando sin parar para entregar todo a tiempo, compartiendo con mi familia que estaba de visita, cumpliendo con los compromisos de mis hijos y buscando también espacio para estar con amigas. Fue agotador y hermoso a la vez.
A pesar de lo abrumador, siempre vale la pena. Me siento afortunada y agradecida de que el “problema” sea querer compartir con todos, de tener gente cerca que quiere que seamos parte de sus encuentros y de tener mucho trabajo. Eso, para mí, lo es todo y hace que todo valga la pena.
Me quedaron infinitas fotos por publicar —y sí, estar al día por aquí con el contenido fue lo que solté. Algo tenía que soltar. Pero verlos a ustedes compartir sus fotos, disfrutarlas y vivirlas fue lo que me hizo decir: esto se trata de eso, de disfrutar el momento.
Me tomé unos días de vacaciones con mi familia, me desconecté por completo (y cuánto lo necesitaba). Ya estoy de vuelta, con muchas ganas de seguir, con ideas rodando a millón y lista para todo lo que viene ✨