Aprender a Vivir

Aprender a Vivir Aprender a Vivir. Un espacio para aprender a conocerse mejor, a vivir en felicidad sin miedos, ni paradigmas que los ate. inténtalo y me dirás.

Consejos, Ayudas ,Orientaciones y Guías para que cada día seamos mejores seres humanos.

"Cuando el corazón traiciona la alianza: una mirada psicológica a la infidelidad."La infidelidad no es un acto que nazca...
01/07/2026

"Cuando el corazón traiciona la alianza: una mirada psicológica a la infidelidad."

La infidelidad no es un acto que nazca del vacío: es la resultante de deseos, carencias, decisiones y contextos. Desde la Psicología, entenderla implica mirar al individuo y a la relación como sistemas en tensión.

En la persona infiel se entrelazan impulsos biológicos (búsqueda de novedad, excitación), patrones aprendidos (modelos familiares, creencias sobre el amor) y procesos psíquicos inconscientes (anhelos de validación, miedo a la intimidad, necesidad de afirmación personal). Todo ello se activa en momentos de fragilidad: crisis de pareja, pérdidas de autoestima, aburrimiento o ritualización de la convivencia.

Pero la responsabilidad no se disuelve en el análisis. La infidelidad es una elección que causa daño; comprender sus raíces no la justifica. La psicoterapia nos enseña que los impulsos pueden ser reconocidos, nombrados y gestionados cuando hay conciencia emocional y herramientas para la regulación.

¿Por qué algunas personas provocan que las expongan a la infidelidad?
No siempre hay intención maligna: a veces se transmite, con actitudes sutiles, una falta de disponibilidad emocional —frialdad, rechazo, comunicaciones insinceras, ausencia de cariño y caricias — que deja al otro en búsqueda desesperada de conexión fuera de la pareja.

Otras veces, la dinámica perversa de la relación (culpa, chantaje emocional, repetidos incumplimientos) crea un escenario en el que uno busca reparación externa. También existen patrones relacionales aprendidos: quien repite modelos donde el afecto llega condicionado o intermitente puede, sin proponérselo, empujar a la persona amada hacia la búsqueda de afecto ajeno.

La psicología del apego explica parte de esto: personas con apego evitativo pueden retraerse, generando insatisfacción; quienes tienen apego ansioso demandan cercanía exacerbada, y esa tensión puede erosionar la confianza.

La neurociencia añade otra capa: el cerebro responde a la novedad y al refuerzo emocional —la dopamina premia lo estimulante—, lo que facilita que una experiencia fuera de la pareja se convierta en refuerzo conductual si no hay reflexión sobre sus consecuencias.

Estos tres pensamientos nos van ayudar a entender está temática.

- Platón (Filósofo)(en el Banquete) vio el amor como una fuerza que puede ser “locura divina”: el enamoramiento activa centros profundos del alma que a veces desbordan la razón.

- Sigmund Freud (Padre del Psicoanálisis) destacó la potencia de los impulsos y del inconsciente: no todo deseo es plenamente racional; muchos actos amorosos se despliegan por fuerzas psíquicas que buscan descarga o reparación.

- Antonio Damasio (neurocientífico) ha sintetizado la relación entre mente y emoción: más que cerebro frente a corazón, somos seres en los que la emoción guía y da sentido a la razón —las decisiones morales y afectivas dependen de cómo sentimos, no solo de cómo calculamos.

Enseñanzas a tener en cuenta:

- La infidelidad revela carencias personales y relacionales: reconocerlas sin excusas es el primer paso hacia la reparación o la separación respetuosa.
- La responsabilidad es individual y compartida: quien engaña debe asumir las consecuencias; quien ha sido herido puede buscar entender la dinámica para sanar, no para justificar.

- Trabajar la comunicación, la intimidad emocional y la regulación de impulsos reduce enormemente el riesgo de traición. La terapia de pareja o la terapia individual son herramientas valiosas para reconstruir confianza o para cerrar con dignidad lo que no puede sostenerse.

- Finalmente, amar requiere conciencia: escuchar los propios deseos, poner límites éticos y cultivar la empatía hacia el otro convierten la pasión en compromiso y evitan que el “corazón” se imponga siempre sobre la razón.

Aquí les sugiero algunos ejercicios psicológicos prácticos para reconstruir la confianza después de una infidelidad, enfocados fundamentalmente en el crecimiento personal y la preparación para futuras relaciones:

1. Diario de Reflexión:
- Actividad: Escribe un diario donde expreses tus sentimientos sobre la infidelidad. Anota tus pensamientos, emociones y aprendizajes.
- Objetivo: Ayudar a procesar las emociones y descubrir patrones que pueden influir en futuras relaciones.

2. Identificación de Valores Personales:
- Actividad: Haz una lista de tus valores más importantes en una relación (como la honestidad, la lealtad, la comunicación). Reflexiona sobre por qué son significativos para ti.
- Objetivo: Clarificar lo que valoras y buscas en futuras relaciones.

3. Visualización Positiva:
- Actividad: Dedica unos minutos cada día a visualizar una relación futura saludable y de confianza. Imagina cómo sería, cómo se comunicarían y cómo resolverían conflictos.
- Objetivo: Reforzar la idea de que es posible tener relaciones saludables y confiables.

4. Terapia de Conversación:
- Actividad: Habla con un amigo de confianza o un terapeuta sobre tus experiencias y sentimientos. Exprésate sin miedo al juicio.
- Objetivo: Obtener perspectiva externa y apoyo emocional, lo que puede ayudar a reconstruir la confianza en los demás.

5. Ejercicio de Afirmaciones:
- Actividad: Crea afirmaciones positivas sobre ti y sobre la confianza, como "Merezco relaciones basadas en la confianza y el respeto”. Repite estas afirmaciones diariamente.
- Objetivo: Fortalecer la autoimagen y la disposición a confiar en los demás.

6. Desarrollo de Habilidades de Comunicación:
- Actividad: Practica habilidades de comunicación asertiva. Puedes hacerlo a través de juegos de roles o conversaciones simuladas con un amigo.
- Objetivo: Aprender a expresar tus necesidades y establecer límites saludables en futuras relaciones.

7. Establecimiento de Límites:
- Actividad: Reflexiona sobre qué límites consideras esenciales en una relación y cómo comunicar esos límites a tu pareja futura.
- Objetivo: Asegurar que tus necesidades sean respetadas y fortalecer la confianza.

8. Mindfulness y Auto-Cuidado:
- Actividad: Practica la atención plena (mindfulness) a través de la meditación o ejercicios de respiración. Dedica tiempo a actividades que disfrutes y que te hagan sentir bien contigo mismo.
- Objetivo: Fomentar una mayor conexión contigo mismo y reducir la ansiedad relacionada con la confianza.

Con estos ejercicios puedes ayudarte a construir una base sólida de confianza en ti mismo y en los demás, mejorando tus futuras experiencias en relaciones.

La infidelidad, aunque dolorosa, puede servir como una oportunidad para el autoconocimiento y el crecimiento personal. Ayuda a reflexionar sobre valores y necesidades, promoviendo la reconstrucción de la confianza en uno mismo y en futuras relaciones. Al enfocarse en el autocuidado y la comunicación, es posible transformar el dolor en aprendizaje, fortaleciendo la resiliencia emocional.

Con dedicación y autocompasión, se pueden construir relaciones más significativas y saludables en el futuro.

Los invito a reflexionar sobre este tema y a buscar cada día ser mejores seres humanos.

Ladagoval
22/12/2025

"Respeto en la era del like: la fidelidad cotidiana que sostiene el amor."En las redes sociales las acciones más pequeña...
01/06/2026

"Respeto en la era del like: la fidelidad cotidiana que sostiene el amor."

En las redes sociales las acciones más pequeñas —un “like”, un corazón, un comentario coqueto— están cargadas de significado porque circulan en un campo íntimo compartido: la atención.

Cuando uno de los miembros de la pareja reserva gestos de atención para terceros y luego los minimiza con respuestas infantiles (“es que fue sin importancia”, “solo era una broma”), lo que ocurre no es solo una falla comunicativa, sino una erosión paulatina del respeto.

El respeto no es solo abstenerse de actos flagrantes de engaño; es reconocer que nuestras pequeñas elecciones de atención también comprometen a quien nos concedió su afecto.

Es frecuente que esos gestos provoquen roces: celos, desconfianza, reproches, distanciamiento emocional. A veces se atribuye la culpa al “control” del otro; otras, a la mala interpretación. Pero con frecuencia la raíz está en sentimientos no expresados: insatisfacción, falta de intimidad, carencias de reconocimiento.

También hay una cuestión de madurez: la capacidad de postergar gratificaciones, de ponerse en el lugar del otro y de priorizar el vínculo sobre la validación externa. Cuando esa capacidad falla, las redes sociales funcionan como amplificador de impulsos y como escenario donde se reafirman conductas que, en la vida offline, causarían incomodidad inmediata.

Ejemplos para ilustrar está reflexión:

- Ella comenta con emojis sugerentes en fotos de alguien que le atrae y lo justifica diciendo “solo era divertido”. Él se siente humillado; su malestar queda sin respuesta y con el tiempo se normaliza la falta de consideración.

- Él da “likes” repetidos a las historias de una expareja y cuando ella reclama, responde con sarcasmo. La repetición de ese desprecio pequeño pero constante crea distancia afectiva que puede llevar a la ruptura.

- Parejas que evitan conversaciones difíciles sobre límites y, en su lugar, dejan que las interacciones públicas entre terceros y uno de los miembros actúen como barómetro emocional: los likes reemplazan el diálogo.

Voces que iluminan esté fenómeno que con el desarrollo de las redes sociales se han puesto más en evidencias.

- Erich Fromm (psicólogo y filósofo): Fromm sostenía que el amor es una práctica y una decisión responsable, no un mero sentimiento. Desde esa perspectiva, el respeto en redes sociales es un acto de amor —una disciplina cotidiana para cuidar al otro— no un gesto opcional.

- John Bowlby (teórico del apego): Las conductas que buscan atención externa pueden rastrearse hasta estilos de apego inseguros: la búsqueda compulsiva de validación puede expresar ansiedad por la pérdida o dificultad para obtener seguridad emocional dentro de la relación.

- Aristóteles (filósofo): Para Aristóteles la virtud reside en el justo medio y en la formación del carácter. El respeto y la moderación —en el decir y en el mostrar afecto— son hábitos morales que sostienen la amistad y la pareja. Las pequeñas faltas repetidas desgastan el carácter moral del vínculo.

Las redes sociales no inventaron las infidelidades ni la fragilidad afectiva; las hicieron visibles y aceleraron su efecto corrosivo.
El verdadero problema no son los likes en sí, sino la incapacidad para traducir en acciones cotidianas el respeto y la responsabilidad que exige amar.

Respetar a la pareja en el mundo digital exige conciencia de las propias motivaciones, autocontrol, y la disposición a hablar con honestidad sobre límites y necesidades.

Cuando esas prácticas faltan, la inmadurez convertida en gesto público erosiona lentamente la confianza acumulada en años.

Cuidar el vínculo es, hoy más que nunca, cuidar la manera en que distribuimos nuestra atención: porque la fidelidad cotidiana se construye en lo pequeño y lo repetido, y ahí se define si una relación prospera o se quiebra.

Los invito a reflexionar sobre este tema y a buscar cada día ser mejores seres humanos.

Ladagoval
24/12/2025

"Un poco de mí, de nosotros, del invierno y del futuro mediato."Caminar por bosques nevados fue, en mi juventud, un refu...
12/28/2025

"Un poco de mí, de nosotros, del invierno y del futuro mediato."

Caminar por bosques nevados fue, en mi juventud, un refugio y una escuela. Lo hacía en la extinta URSS; hoy lo he vuelto a hacer en un bosque cercano a donde vivo en Newark, New Jersey. Esa conexión con la naturaleza en invierno despertó recuerdos guardados en el subconsciente y me obligó a mirar mi vida con honestidad, sobre todo este año que estamos por cerrar.

Lo analizo con franqueza.

El 2026 debo recibirlo con los pies firmes sobre la tierra. Es hora de aterrizar el avión de Papá Noel y descansar; creo que me lo merezco. Siempre he priorizado a los demás, abandonando mi propio bienestar. Lo hice con amor y sin arrepentimientos, pero todo ser humano debe saber cuándo detenerse y decir: “No puedo seguir haciéndolo”. Como dijo Epicteto: “No son las cosas las que nos perturban, sino las opiniones que tenemos de las mismas.” He sostenido una opinión de obligación que me ha perturbado hasta el hueso; reconocerlo es el primer acto de libertad.

Todos tenemos cabeza, tronco y extremidades. Es tiempo de que cada quien se haga responsable de sus temas y asuntos. Los años de inocencia y aprendizaje ya pasaron. Tengo 58 años; aunque no siempre los aparento, los siento en mi cuerpo y en mi mente. He pasado la vida dando —dando sin interés, sin cálculo—, pero mi altruismo no debe confundirse con esclavitud, obligación o explotación. Hay una línea clara entre dar desde la dignidad y dar hasta perderse.

El 2025 fue un año de aprendizaje duro. Lo cierro con retazos de esperanza, aunque fue un tiempo en el que sentí que Dios me puso a prueba. “Dios le da las peores batallas a sus mejores guerreros”, dice un refrán. No las hubiera querido tener; solo yo sé cuánto dolor y sufrimiento cargó mi ser. Rostros vemos, corazones no. He mostrado lo mejor de mí para no alarmar ni preocupar; en redes sociales los rostros sonríen mientras la realidad a veces se desgasta por dentro.

Esté año me enseñó que madurar es una tarea inacabada. Los estudios, las lecturas y la experiencia son valiosos, pero la vida exige perfeccionarnos constantemente. Como advirtió Carl Gustav Jung: “Quien mira hacia afuera sueña; quien mira hacia adentro despierta.” He tenido que aislarme para proteger lo que aún puedo sanar, no por rencor, sino por supervivencia. El 2025 no fue dócil ni esperanzador; fue una lección de sufrimiento, impotencia y miedo que marcó mi ánimo.

Al despedir este año, dejamos atrás una energía que enlutó a muchas familias. No traigo profecías para infundir terror, sino para advertir y prepararnos. El 2026 no vendrá en risas sencillas: muchos seguirán llorando pérdidas, otros colapsarán bajo presiones económicas y políticas. Las crisis de valores se agudizarán. La mediocridad, la ignorancia y la estupidez humana seguirán atacando cerebros y almas como virus o el cáncer, creando metástasis. La deshumanización cobrará vidas; el extremismo y el oportunismo crearán dogmas que engañan. Persecuciones y venganzas, batallas legales, erosión de sistemas políticos y tensiones en la democracia serán realidades palpables.

A partir de mediados del 2026 veremos olas de descontento humano en varias naciones —no solo en Estados Unidos— donde generaciones como los Millennials y la Generación Z tomarán la delantera en movimientos sociales. Ese choque generacional y social puede ser destructivo o transformador. En medio del caos, una verdad permanece: aún no podemos dejar de amar. Debemos aprender a perdonarnos para poder perdonar a los demás. Viktor Frankl dijo con claridad: “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.” Esa es, quizá, la lección más urgente: si el mundo se desborda, el trabajo de cada individuo será cambiar sus respuestas, sus límites, su ética de cuidado.

Propongo tres principios operativos para enfrentar lo que viene:

1) Responsabilidad individual compartida: ejercer autonomía sin abdicar al cuidado colectivo. Cada quien responde por su cabeza, tronco y extremidades; nadie debe cargar las consecuencias de la negligencia ajena.
2) Frontera del dar: mantener el altruismo desde la dignidad, no desde la autoaniquilación. El amor que destruye no es amor.
3) Honestidad radical: mirar adentro sin complacencias, aceptar errores y reparar cuando sea posible.

No pido heroísmos imposibles; pido coherencia. Que el sentido común prevalezca y que se deje de lado el yoísmo extremo. Practicar altruismo real, solidaridad y generosidad no significa borrar la individualidad; significa priorizar lo humano por encima del espectáculo del ego. Debemos evitar eufemismos que suavizan o distorsionan la verdad; la claridad es una forma de respeto.

Invito a la reflexión activa: cambien lo que puedan, transformen lo que depende de ustedes y acepten lo que no. Como dijo Kierkegaard, “La vida solo puede ser comprendida hacia atrás; pero ha de ser vivida hacia delante.” Aprendamos del pasado sin ser prisioneros de él, y vivamos con propósito hacia adelante.

Conclusión franca y profunda.

Voy a ser directo: no sobreviviremos a las tormentas del 2026 si seguimos repitiendo las mismas respuestas. Tenemos que recomponer límites, asumir responsabilidades, dejar de convertir el dar en una condena y, sobre todo, mirarnos con la honestidad de quien quiere despertar. El mundo va a empujar; la elección es personal y colectiva: sucumbir a la desesperanza o sostenerse en la integridad. Si cambiamos nuestras opiniones, si despertamos mirando hacia adentro y si nos transformamos cuando la realidad nos supera —como nos dijeron Epicteto, Jung y Frankl—, entonces no solo resistiremos, sino que tendremos la posibilidad de reconstruir con sentido. Eso es lo que, con 58 años, espero: vivir lo que sé, y dejar de sacrificar mi vida en aras de una entrega que me anula. Es tiempo de aterrizar, descansar y, desde ese reposo digno, seguir dando con medida y verdad.

Los invito a reflexionar sobre este tema y a buscar cada día ser mejores seres humanos.

¡Feliz año 2026!

Ladagoval
12/28/2025

12/25/2025

¡Feliz Navidad! Merry Christmas! ¡Happy Holidays!

No te dejes moldear — Defensa de la autenticidad frente a la manipulaciónA veces callar o hablar no es neutral: es permi...
12/12/2025

No te dejes moldear — Defensa de la autenticidad frente a la manipulación

A veces callar o hablar no es neutral: es permitir que otros decidan por ti. Hablar, callar y actuar deben ser elecciones propias, no respuestas a la presión externa.

La manipulación anula la capacidad crítica: provoca culpa, distorsiona la verdad, explota emociones y crea justificativos para eludir responsabilidades.

En lo mediático esto se amplifica: plataformas y audiencias acríticas pueden convertir la disidencia en calumnia y aislamiento. Ser sujeto moral implica elegir con conciencia, mantener límites y cultivar autonomía intelectual y afectiva frente a chantajes emocionales y campañas deliberadas de desprestigio.

Ejemplos breves:

- Una colega se disculpó públicamente por cuestionar un proyecto tras sentirse amenazada, pero luego recuperó su voz al establecer límites.
- Un amigo o un pariente que intenta controlar tu comunicación alegando molestias, ignorando la ayuda recibida.
- En una relación, quien falta al cariño se justifica y victimiza si su pareja le reclama.
- Un individuo en redes sociales promueve odio y manipulación, defendiendo una doctrina de hipocresía.

¿Cómo detectar a un chantajista o manipulador?

Cinco señales clave:

1. Amenazas o insinuaciones de castigo si no cedes.
2. Inducir culpa sistemática para controlar decisiones.
3. Explotación de tus emociones para influir tu conducta.
4. Aislamiento: intenta alejarte de tus apoyos.
5. Incongruencia entre palabras y actos, y mentiras repetidas.

Si observas estas señales con constancia, establece límites claros y busca apoyo profesional si hace falta.

Dos pensamientos ilustrativos:

- Erich Fromm: la libertad auténtica exige coraje para mantener el propio juicio; huir de la libertad lleva a someterse a autoridades que ofrecen seguridad a costa de la individualidad.

- Robert Cialdini: la persuasión usa principios (reciprocidad, autoridad, presión social); conocerlos ayuda a no ser controlados.

La dignidad reside en la congruencia entre pensamiento, palabra y acción. Defenderla es responsabilidad: identifica y limita a quienes imponen identidades ajenas, verifica la información antes de difundirla y cultiva la valentía de ser tú mismo. Así convertimos la vulnerabilidad en madurez moral y colectiva.

No te dejes manipular; sé fiel a tu juicio y a tu verdad.

Los invito a meditar sobre este tema y a comprometernos a ser mejores cada día.

Ladagoval
07/12/2025

Cuando el amor silencia — Sobre la manipulación en la parejaLa manipulación en una relación no siempre viene con gritos ...
12/11/2025

Cuando el amor silencia — Sobre la manipulación en la pareja

La manipulación en una relación no siempre viene con gritos o golpes. Muchas veces se cuela en gestos pequeños que, repetidos, te borran: reírse de lo que piensas, interrumpirte, minimizar tus logros o disfrazar control de “preocupación”. Esas pequeñas heridas duelen más porque duelen lento. Te cuentan una noticia y responden con sarcasmo hasta que dudas de tu criterio; compartes una foto y te critican el atuendo; pides algo y te castigan con el silencio hasta que pides perdón; controlan tu dinero, tu teléfono, tus amigos; te corrigen como si fueras incompetente; te dicen “es broma” cuando te hacen daño. Y cuando reclamas, aparece la promesa: “perdón, no volverá a pasar”. Así el cariño se transforma en dependencia: quien manipula te enseña a callar para evitar el conflicto; quien sufre, aprende a justificarse y a vigilarse para mantener la paz.
No se puede confundir amor con costumbres o hábitos.

Formas comunes de manipulación:

- Minimizar y burlarse: desacreditan lo que sientes para sentirse superiores.
- Gaslighting: niegan hechos, distorsionan la realidad para que dudes de ti.
- Castigo emocional: silencio, desprecio o retiro del cariño para controlarte.
- Aislamiento: te alejan de amigos y familia, te dejan sola/o.
- Control práctico: vigilan tu teléfono, tu dinero, deciden por ti.
- Ausencias de halagos y de actos cariñosos: en algunos casos lo justifican porque en su niñez no recibieron cariño y nunca le enseñaron a decir te amo.

¿Qué dicen quienes saben del tema?

- Erich Fromm (psicólogo y filósofo): en “El arte de amar” sostiene que el amor auténtico implica respeto, conocimiento y libertad; el amor que domina y suprime no es amor sino posesión.
- Robin Stern (psicóloga): en “The Gaslight Effect” describe cómo la manipulación sistemática hace que la víctima dude de su memoria y juicio, erosionando su autonomía emocional.
- Judith Herman (psiquiatra): en “Trauma and Recovery” analiza cómo las relaciones de abuso se sostienen sobre dinámicas de poder y control, y cómo la recuperación requiere seguridad, reconocimiento y reconstrucción de la agencia personal.

Concluyo y pasos urgentes, si en tu relación hay burlas constantes, silencios punitivos, negación de tus vivencias, control de tus redes, amigos o dinero, o te hacen dudar de ti: eso no es amor, es manipulación. Protégete. Nómbralo y pon límites: habla en primera persona en un momento neutro, documenta los patrones, busca apoyo (amigos, familia, terapia). Si no cambia o tu seguridad corre peligro, aléjate. Recuperar tu voz y tu autonomía es urgente y posible.
Pedir ayuda no es debilidad: es cuidarte.

Reflexionemos y cuidémonos unos a otros. Aprendamos a vivir y ser cada día mejores seres humanos.

Ladagoval
11/12/2025

"Aprender en el camino: la sabiduría que no espera a la vejez"Vivimos como si la claridad llegara en un futuro lejano: “...
12/11/2025

"Aprender en el camino: la sabiduría que no espera a la vejez"

Vivimos como si la claridad llegara en un futuro lejano: “cuando sea mayor”, “cuando tenga estabilidad”, “cuando pase esto”. Esa esperanza de una madurez definitiva nos empuja a posponer el crecimiento. Pero la sabiduría no cae como un trofeo al final de la vida; se forja en el camino, en la mirada que elegimos poner sobre lo que nos sucede.

La edad no garantiza aprendizaje. Hay jóvenes con lucidez y mayores que repiten viejos patrones. Lo decisivo no es cuánto tiempo hemos vivido, sino cómo vivimos: si nos detenemos, reflexionamos, cuestionamos y cambiamos, o si seguimos en piloto automático repitiendo lo que nos lastima.

Aprender en el camino significa dejar de ver los errores solo como fracasos y empezar a leerlos como información. Ante una experiencia que sale distinta a lo previsto, tenemos dos opciones:

1) Castigarnos y cerrarnos.
2) Tomarlo como dato: ¿qué falló? ¿qué funcionó? ¿qué ajustar la próxima vez?

Ahí nace la verdadera sabiduría: no como meta final, sino como forma de andar. Cuando cada experiencia se vuelve retroalimentación, la vida deja de ser una amenaza y se convierte en entrenamiento. Discutiste, erraste, tropezaste con lo mismo de siempre: allí hay pistas sobre tus límites, tus miedos, tus deseos, tus heridas no resueltas y tus necesidades. Cambia el “¿por qué me pasa esto a mí?” por “¿para qué me sirve esto ahora?”

Con estos dos pensamientos, de Nietzsche y de Carl Rogers, podemos comprender mejor el tema:

- Friedrich Nietzsche: “Werde, der du bist” — hazte quien eres. La idea nos empuja a construirnos activamente en el camino, no a esperar una identidad entregada por el tiempo.
- Carl Rogers: “El curioso experimento es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar.” Aceptación y crecimiento van juntos: la autocompasión abre la puerta al aprendizaje.

Concluyo, la sabiduría es una práctica diaria: una elección de mirar con curiosidad, aprender de las heridas y avanzar con compasión hacia uno mismo. No esperes a un mañana perfecto para crecer; empieza ahora, paso a paso, y conviértete en la persona que intentas ser.

Los invito a meditar sobre esto y a comprometernos a ser mejores seres humanos cada día.

Ladagoval
05/12/2025

"El Arte de Detener el Tiempo: Reflexiones sobre el Dolor y la Existencia."El deseo de detener el tiempo y el anhelo por...
12/11/2025

"El Arte de Detener el Tiempo: Reflexiones sobre el Dolor y la Existencia."

El deseo de detener el tiempo y el anhelo por evitar que el dolor toque nuestra alma son pensamientos universales que resuenan en la experiencia humana.

La idea de que, si pudiéramos congelar instantes de felicidad y deshacer los momentos de sufrimiento, nos veríamos liberados de las cargas que llevamos, sugiere una búsqueda de paz eterna. Sin embargo, esta fantasía nos invita a cuestionar: ¿Qué haríamos con el tiempo que nos queda?

En las palabras de Friedrich Nietzsche, "El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo." Esta afirmación nos recuerda que el sufrimiento, aunque doloroso, también es un maestro que nos enseña y nos moldea. Si elimináramos la tristeza y la penuria, ¿qué sería de nuestro crecimiento emocional y espiritual?

Carl Jung también enfatiza la importancia de abrazar nuestras sombras para conocer la totalidad de nuestro ser. Según él, “conocer tu propia oscuridad es el mejor método para manejar la oscuridad de otras personas.” En este sentido, el dolor no solo es inevitable, sino que es una parte esencial de nuestra humanidad; nos conecta con los demás y nos permite empatizar.

Al reflexionar sobre estos pensamientos, entenderemos que el sufrimiento tiene un propósito. Nos invita a vivir plenamente, a apreciar los momentos de alegría y a encontrar sentido en las lecciones aprendidas a través del dolor. Si evitáramos el sufrimiento, también evitaríamos el crecimiento, la conexión y la profundidad emocional que nos caracteriza como seres humanos.

En conclusión, en lugar de buscar detener el tiempo, aprendamos a aceptar la fragilidad de la vida. Permitámonos sentir el dolor y la tristeza, y busquemos en ellos la oportunidad de transformación. Solo así, al abrazar tanto la luz como la sombra, encontramos el verdadero significado de nuestra existencia. La vida es un tejido de experiencias; en cada hilo de dolor hay un destello de verdad y belleza. Aceptemos ese viaje, y permitamos que nuestras almas se nutran de ello.

Los invito a meditar sobre este asunto y a comprometernos a ser mejores seres humanos cada día.

Ladagoval
03/12/2025

"El Legado del Amor: Honrando a Nuestros Padres"Queridas hijas,Mi Carita de Ángel, Ana Claudia y mi Angelito de Dios, Da...
12/11/2025

"El Legado del Amor: Honrando a Nuestros Padres"

Queridas hijas,
Mi Carita de Ángel, Ana Claudia y mi Angelito de Dios, Daniela Amanda,

Hoy quiero llevarlas a un viaje profundo en el corazón, un viaje que habla de amor, respeto y la invaluable conexión que tenemos con nuestros seres queridos. Quiero que sepan cuánto significan para mí y, a través de esta reflexión, deseo que comprendan el legado que he recibido y que quiero transmitirles de todo corazón.

Les comento que mi infancia en sentido general fue muy feliz, a pesar de la vida modesta, humilde y de la ausencia de esas cosas materiales de primer orden que tanto se necesitan en cualquier familia del mundo. Fue una época distinta a las que ustedes les ha tocado vivir. Jamás, réclame a mis padres nada por esa ausencia, y no sólo yo, sus tíos también. Nos conformamos con lo que ellos podrían proveer en esos momentos, no fueron perfectos, como tampoco nosotros lo hemos sido, pero lo que jamás nos falto fue su cariño, el amor a la familia, la educación y los valores de los cuales hoy estamos orgullosos.

Desde pequeño, el amor de mi padre fue una luz en mi vida, un faro de fortaleza y dedicación. y Aunque su vida física se apagó el 29 de julio de 2009, su alma y su enseñanzas jamás se desvanecerán. El respeto que le brindé durante toda mi vida se tradujo en un amor incondicional. En cada sacrificio, en cada momento compartido, construimos un vínculo que perdura más allá del tiempo y la distancia. Recordar a mi papá no solo trae melancolía, sino también gratitud por lo que significó y por el ejemplo que dejó. Como dijo José Martí: “La muerte no es el final, sino el comienzo de otra vida.” Por ello, en cada remembranza su luz brilla, y su legado de amor sigue presente en cada acción que tomo.

A mi madre, quien recientemente celebró años de vida, le debo mi vida, y en cada momento que tengo, le entrego un abrazo cálido y compartimos conversaciones que son sabiduría de los años vividos. Cada día que paso a su lado es un recuerdo precioso, y estoy aquí para que sienta mi amor en cada gesto. Su fortaleza y resiliencia me enseñan el verdadero significado del cariño y el respeto. Quiero que nunca sienta soledad, porque su compañía es un regalo que valoro profundamente. Cada rayo de risa, cada lágrima de nostalgia, de dolor por sus pesares son testimonio de la profunda conexión que tenemos. La admiro no solo como madre, sino como mujer, como mi amiga, y quiero que ustedes también vean esa grandeza en ella.

El filósofo y psicólogo Viktor Frankl nos recuerda que “la vida tiene un sentido, y el sentido de la vida es el amor.” Este amor se refleja en la devoción que muestro hacía sus abuelos y en el compromiso que tengo para cuidarlas a ustedes, mis amores. Nunca subestimen el poder de un gesto amable, de una palabra honesta y cariñosa o de un abrazo en los momentos difíciles. Cada uno de esos momentos fortalece nuestra familia y construye un puente de amor que se extiende a las generaciones futuras.

Por lo tanto, hijas queridas, uno de los legados más valiosos que deseo dejarles es este profundo amor por nuestras raíces. Cuídense las unas a las otras, nutran su relación con amor y respeto, y recuerden que cuidar de nuestros padres es un acto sagrado que nos enriquece el alma. En cada acto de bondad que realicen, en cada mirada llena de amor, en cada ayuda, estarán perpetuando la herencia de su abuelo y su abuela.

El amor y el respeto hacia nuestros padres son la semilla que florece en el jardín de nuestras vidas. Permanezcan siempre unidas y atentas a las necesidades de quienes las han amado. Con cada acto de amor, sostendrán el legado familiar en sus corazones, creando un ciclo interminable de cariño, respeto y unión. Aprendan a valorar cada segundo junto a ellos, porque esos momentos son tesoros que las acompañarán a lo largo de su vida y en los momentos de tristeza serán su gran fortaleza.

Con todo el amor que siento por ustedes,

Su papá
2/12/2025

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Me nombro Lázaro Daniel González Valdés, muchos me conocen como Ladagoval, soy Ciudadano Norteamericano de origen cubano.

En 52 años de vida a través de los estudios, lecturas, trabajos realizados y experiencias personales y profesionales he adquirido conocimientos que he compartido en diferentes momentos y oportunidades, pero que apenas han sido los primeros pasos para esté nuevo proyecto profesional, personal y espiritual. Con la culminación de mis Estudios Superiores en Ciencias y en especial de Psicología en la magnífica Universidad AIU con su filosofía que se basa en el conocimiento y la información autorrealizados, sin espacio para la obsolescencia, que está integrado en un sistema de aprendizaje a distancia basado en ANDRAGOGÍA y OMNIOLOGÍA, he decidido llevar a la práctica toda esa experiencia acumulada a través de todos estos años de aprendizaje continuo, pensando en el beneficio que tendrá para toda la humanidad.

Objetivos y responsabilidad.