04/12/2026
Aprendizajes que dejan huella 💙
Participar en el simposio sobre la condición del Trastorno del Espectro Autista ha sido una experiencia profundamente significativa, tanto a nivel profesional como humano.
Me llevo, ante todo, una convicción clara: las personas en el espectro tienen capacidades reales para aprender, desarrollarse y aportar en distintos contextos, cuando existen entornos que comprenden, respetan y potencian sus habilidades.
También queda en evidencia el valor del trabajo colectivo. Ver a tantas personas comprometidas —desde profesionales hasta organizaciones— trabajando con amor, vocación y esperanza por los derechos de la población con discapacidad, reafirma que el cambio es posible.
El respaldo de actores clave, como el gobierno local, no es menor. Cuando las instituciones se involucran de manera activa, los avances dejan de ser discursos y se convierten en acciones concretas.
Hay algo que destaca con especial fuerza:
la generosidad de quienes enseñan, acompañan y comparten su conocimiento como un acto de servicio. Esa entrega también transforma realidades.
Cierro con una lección que trasciende lo académico:
la esperanza, la fe y el amor siguen siendo motores reales de cambio.
Mi agradecimiento a Mariposa Azul Familias TEA Heredia, la Municipalidad de Heredia y el CENAREC por hacer posible este espacio tan valioso.