01/29/2026
🤷 La salud de tus arterias puede estar determinada por el estilo de vida que llevas …
Las condiciones del lado izquierdo aumentan el riesgo de acumulación de placa en las arterias ( son esas bolitas de grasa que se pueden quebrar y provocar trombos o fácilmente pueden bloquear la circulación y provocar infarto ) .
Esto es porque favorecen procesos inflamatorios que dañan poco a poco la pared arterial, facilitando que se formen depósitos de grasa.
El consumo frecuente de azúcares refinados eleva de manera repetida la glucosa y la insulina, lo que favorece que el exceso de energía se transforme en triglicéridos y se almacene en lugares donde no debería, incluyendo las arterias.
El ta-/ba -/qu-is/m0 afecta directamente la capa interna de las arterias, volviéndolas más rígidas y facilitando que el colesterol LDL y otras partículas se adhieran con mayor facilidad, acelerando la formación de placa.
Las grasas inflamatorias, en especial la combinación de grasas saturadas con azúcares y las grasas tr-/ans industriales, alteran el metabolismo de los lípidos y favorecen un aumento de LDL y ApoB, que son las partículas que más se relacionan con obstrucción arterial.
La ApoB indica cuántas partículas capaces de formar placa circulan en el cuerpo, y cuando está elevada el riesgo cardiovascular aumenta, incluso si el colesterol LDL no parece tan alto, porque lo importante es el número de partículas y no solo el colesterol total.
La falta de sueño y el estrés crónico mantienen al cuerpo en un estado constante de alerta, lo que favorece presión arterial elevada, peor control de la glucosa y mayor inflamación, creando un entorno ideal para el daño vascular.
El sedentarismo reduce la capacidad del cuerpo para usar correctamente la glucosa y las grasas, facilitando el aumento de peso, los triglicéridos elevados y la pérdida de elasticidad de las arterias.
✅Ahora de lado protector…
Del lado derecho, mantener niveles adecuados de colesterol HDL ayuda a retirar parte del exceso de colesterol de las arterias, actuando como un mecanismo de limpieza y protección vascular.
Dormir entre 7 y 8 horas por la noche permite que el cuerpo regule mejor la glucosa, la presión arterial y los procesos de reparación, reduciendo los problema acumulado en las arterias con el paso del tiempo.
El ejercicio regular y caminar alrededor de 10,000 pasos al día mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen los triglicéridos y mantienen las arterias más flexibles, disminuyendo el riesgo de obstrucción.
Finalmente, una alimentación con suficiente fibra y el consumo de grasas saludables como los omega 3 ayudan a reducir inflamación, mejorar el perfil de lípidos y mantener controlada la presión arterial, lo que en conjunto disminuye de forma clara el riesgo de infarto.