01/01/2026
Es como un rayo en medio de una tormenta, donde el sonido ruge al mismo tiempo que cae esa luz poderosa. No hay separación entre el trueno y el destello, entre el impacto y la revelación. Es justo ahí donde te das cuenta de algo esencial: eres ilimitado, sin límites reales, y quizá —en un sentido profundo— eterno, con todo tu poder y toda tu conciencia presentes.
Ese rayo de energía lo ilumina todo al mismo tiempo. No discrimina, no fragmenta, no duda. Llega como una bendición súbita en la que todo se une en una sola experiencia: tu realidad, tu creación, tu poder. Ya no están separados; dejan de ser conceptos y se vuelven vivencia.
En ese instante comprendes que no estás buscando nada afuera. Todo lo que eres, todo lo que puedes ser, ya está ocurriendo en ti. La tormenta no te amenaza, te despierta. Y la luz no viene a cambiarte, viene a recordarte quién eres cuando eliges estar plenamente consciente de tu propia fuerza.