02/01/2026
Continúa de post anterior:
Lo descubrí acompañando a una mujer que nunca decía que no.
Se llamaba Ana, pero podría llamarse de mil formas.
Cada vez que algo le pedían, asentía con una sonrisa.
“Total, no me cuesta nada”, decía.
Hasta que un día su cuerpo empezó a decir lo que ella no: contracturas, migrañas, cansancio sin motivo.
En una sesión, le propuse algo simple:
—Cerrá los ojos y pensá en esa situación donde te cuesta decir que no.
—Ya la tengo —dijo.
—Ahora, imaginá que decís que sí.
Su respiración se cortó.
—¿Qué sentís? —pregunté.
—Presión en el pecho.
—Bien. Ahora, imaginá que decís que no.
El aire volvió.
—¿Qué cambia?
—Nada… pero me vuelvo a escuchar.
Eso es todo lo que hace falta, a veces: volver a escucharse.
El cuerpo sabe antes que la mente cuándo algo le hace bien.
Solo hay que dejarlo responder.
Lo llamo “el test del cuerpo honesto”:
1. Cerrá los ojos.
2. Pensá en decir “sí” a lo que te están pidiendo.
3. Escuchá tu cuerpo: ¿se expande o se contrae?
4. Si se contrae, la respuesta ya está dada.
No hace falta más análisis.
El cuerpo ya respondió por vos.
El “no” corporal se expresa en la fatiga, en la rigidez, en ese insomnio que no entiende de causas.
El “no” emocional se manifiesta en la incomodidad silenciosa, en la sonrisa forzada que deja marcas.
Y el “no” verbal, el más temido, se acumula hasta hacerse síntoma: ansiedad, estrés, mente agotada.
A veces decimos que no queremos molestar, pero lo que realmente tememos es no ser queridos si dejamos de complacer.
Y sin embargo, el cuerpo siempre termina hablando.
Porque cuando la voz se calla, la piel continúa la conversación.
No hay hipnosis que funcione si el cuerpo sigue en guerra con sus propios límites.
La hipnosis clínica, bien entendida, no es para dormir: es para despertar.
Para escuchar lo que el cuerpo guarda debajo del pensamiento.
Ahí, donde habita la verdad más simple: el descanso también es una forma de amor.
Si algo de esto te resonó, no estás solo.
Decir no no rompe vínculos.
Rompe el hábito de traicionarte.
A veces cuidar a los otros empieza por no descuidarte a vos.
🌱 Decir no también es medicina.