14/08/2024
En su libro "Tómate un café contigo mismo" Walter Dresel dice: "tú no puedes cerrar los ojos esta noche al acostarte, y levantarte mañana siendo una persona diferente. Todo lleva su tiempo y ese espacio es el período de la transición. Requiere de paciencia, pero la recompensa es de tal magnitud, que todo lo que este proceso involucre, es ganancia pura que se acredita en la cuenta de las habilidades que posees para hacer frente a los desafíos de la vida..." (pag. 187).
¿Por qué lo vincule con esta frase que pensé? Porque en momentos donde se hace difícil transitar, pensar a la situación como de "tránsito" precisamente, ver ese período de transición, nos permite mirar desde otro lugar, tomar cierta distancia en el sentido de no identificarse con eso (con ese padecimiento, con ese dolor, con esa ansiedad, etc) y mirar como observador externo para ver todo lo que esta pasando (sin juicio, pero si con discernimiento) en nosotros mismos. Esos momentos son más que más para mirar para adentro, sentir y conectar verdaderamente con nuestra esencia. Nos invitan a reconocer nuestro proceso, nuestro camino, a agradecer por los pasos recorridos. Son momentos de pura magia y transformación, toca verse de frente, con paciencia y compasión se transita.
Recorda ahora como has vivido esos períodos de transición, cada cuál sabe bien cuáles fueron. ¿Que tan amistoso/a fuiste contigo mismo/a? 😌
¿Algo de esto te resonó? Te leo.
́ahumanista