15/05/2024
La construcción de las pirámides de Egipto es un tema que ha fascinado a la humanidad durante siglos. Según la ciencia y las investigaciones más recientes, se cree que las pirámides de Kefrén, Menkaura y la Gran Pirámide de Guiza fueron construidas durante la Cuarta Dinastía (2686-2160 a.C.)1.
Una de las teorías más aceptadas es que los egipcios utilizaban una rampa o terraplén inclinado para subir los bloques de piedra con la ayuda de trineos, rodillos y palancas1. Sin embargo, estudios recientes sugieren que un brazo ahora extinto del Río Nilo, conocido como el brazo de Khufu, fue crucial para el transporte de piedra y materiales en barco1.
Los investigadores han descubierto que durante los reinados de Khufu, Kefrén y Menkaura, este brazo del Nilo proporcionó un entorno fluvial ideal para el desarrollo del sitio de construcción. Se utilizó un sistema de canales y cuencas que formaron un complejo portuario, facilitando así el movimiento de materiales1. Además, se ha encontrado evidencia de que los antiguos egipcios pudieron haber aprovechado las crecidas anuales del río para la navegación de embarcaciones más grandes durante la época de crecidas1.
Estas conclusiones se basan en análisis paleoecológicos que intentan reconstruir la historia del Nilo desde hace 8 mil años, utilizando muestras de polen y otros indicadores para entender los niveles de agua antiguos y cómo estos pudieron haber influenciado la construcción de las pirámides2.
En resumen, la construcción de las pirámides fue una proeza de ingeniería que implicó el uso de técnicas simples pero efectivas, y el aprovechamiento del entorno natural, especialmente del Río Nilo y sus recursos3.