
14/08/2025
🔴 Una BIOPSIA CEREBRAL es un procedimiento quirúrgico que permite extraer una pequeña muestra de tejido del cerebro para analizarla y diagnosticar condiciones como tumores, infecciones o inflamaciones. El proceso comienza con una resonancia magnética que crea un mapa detallado del cerebro, ayudando a los neurocirujanos a planificar la trayectoria exacta con un sistema de neuronavegación, como el S7 de Medtronic, para minimizar el daño a las áreas circundantes. En el quirófano, se realiza un pequeño orificio en el cráneo, generalmente bajo anestesia local, aunque en algunos casos se usa anestesia general dependiendo de la ubicación de la lesión y la salud del paciente.
Los neurocirujanos insertan una aguja fina guiada por imágenes en tiempo real para extraer la muestra, un método conocido como biopsia estereotáxica que ofrece alta precisión, especialmente para lesiones profundas, según el Centro Lescer en su guía del 13 de octubre de 2023. La operación dura entre 1 y 2 horas, y la herida se cierra con puntos que se retiran tras una semana. La muestra se envía a un laboratorio donde neuropatólogos la analizan durante 5 a 7 días para determinar la naturaleza de la patología, como si un tumor es benigno o maligno, lo que guía tratamientos posteriores como radioterapia o quimioterapia.
Tras la intervención, la mayoría de los pacientes pueden regresar a casa el mismo día si se usa anestesia local, aunque aquellos con complicaciones o bajo anestesia general podrían requerir una estancia hospitalaria de 24 a 48 horas, según la Clínica Universidad de Navarra en 2023. Los cuidados incluyen monitoreo de signos neurológicos como memoria y equilibrio, y se recetan analgésicos si hay molestias. Aunque el procedimiento es seguro, existen riesgos como infecciones o hemorragias, que ocurren en menos del 5% de los casos, según datos del Instituto Clavel, pero los avances en tecnología han reducido estas complicaciones significativamente.