28/11/2021
El juicio tiende a nublar nuestra percepción y es el que aflora esa dura crítica hacia aquellos que siempre muestran su mejor sonrisa, su mejor postura, su mejor vestido, en fin su mejor actitud, eso dice mucho de lo positivo que aporta ese otro a su propia tempestad.
Es admirable que quien está en el ojo de la tormenta busque un rayo de sol, esa alma tendrá las mejores expectativas para salir y mejorar.
Quien juzgue no es que esté mal, pero conciencia habrá de tomar porque ese juicio puede ser falta de amor y empatía, pero no hacia quien se expone ante sí, sino hacia sí mismo, reflexiona cómo requieres verte para entender tus propias necesidades o ¿cómo te niegas una sonrisa?, ¿cómo puedes estar siendo tan duro y tan crítico contigo mismo? porque pudiera ser que ese amor que ves que el otro se da, sea justamente el que te falta recibir de ti mismo...