03/01/2026
El coronel Carlos Delgado-Chalbaud Gómez, presidente de la Junta Militar de Gobierno en 1948, provenía de una familia con una historia marcada por el servicio y el valor. Hijo del general Román Delgado Chalbaud, quien fuera reconocido como "Héroe de la Batalla de Ciudad Bolívar" en 1903, fundador y comandante de la armada moderna venezolana, y líder de la expedición del Falke en 1929 contra la sanguinaria dictadura de J.V. Gómez; una larga e intrincada historia de sucesos familiares, militares y políticos lo condujeron a la presidencia. La legalización de los partidos comunistas por el presidente Medina Angarita, la "negociación" del tratado territorial de 1941 en el cual Venezuela pierde una significativa parte de territorio con Colombia, y la ya comentada laxitud del carácter presidencial exigen de su liderazgo el derrocamiento del gobierno en 1945. Tres años más tarde, el sectarismo de izquierda de la Junta Revolucionaria, las expropiaciones y las actividades de amedrentamiento a la población realizadas constantemente por las milicias adecas, junto a la muy reconocida incapacidad para gobernar del presidente Rómulo Gallegos, lo confrontan nuevamente con la necesidad de liderar otro golpe militar en 1948. De tal manera se establece la Junta Militar de Gobierno 1948-1950, conformada por Luis Felipe Llovera Páez, Marcos Pérez Jiménez y Carlos Delgado-Chalbaud al frente como presidente. Un triunvirato que buscaba ejercer el poder político de manera transitoria hacia una democracia posible.
En 1950, el "Chase National Bank" rindió un informe en el que señalaba que ese año Venezuela había invertido el 48% de sus ingresos petroleros en proyectos y grandes infraestructuras, con un excelente derivado de empleo y generación de riqueza. Por ello, fue considerado uno de los países más avanzados del mundo en gestión económica bajo la presidencia de Carlos Delgado-Chalbaud.
Fue vilmente asesinado el 13 de noviembre de 1950 por "Los Urbina", una familia reconocida por sus actividades delictivas, a quienes la degradada clase política oligárquica venezolana recompensó con propiedades y riquezas.