23/01/2017
*Mira y llora*
Si comes muchas proteínas animales (carnes), pueden causar las siguientes enfermedades:
Enfermedad Renal: Una dieta alta en proteína animal sobrecarga el trabajo de los riñones, que deben expulsar el nitrógeno extra a través de la o***a.
Cáncer: Aunque la grasa es la sustancia dietética más a menudo considerada responsable de aumentar el riesgo del cáncer, la proteína también juega su papel. Las poblaciones que comen carne con regularidad poseen un riesgo superior de cáncer de colon, y los investigadores creen que influyen tanto la grasa, como la proteína, los agentes cancerígenos naturales y la ausencia de fibra de la carne.
Osteoporosis y Cálculos Renales:Las dietas ricas en proteína, especialmente proteína animal, provocan una excreción de calcio a través de la o***a superior a lo normal y aumentan el riesgo de osteoporosis. Un exceso de proteínas puede ocasionar un exceso de fósforo lo cual disminuye la absorción del calcio. Podría ser una explicación a por qué hoy en día, pesar de tomar más leche y alimentos enriquecidos con calcio, la gente continúa sufriendo de problemas de descalcificación.
Enfermedades cardiovasculares:Las proteínas animales, suelen ir acompañadas de grasas saturadas las cuales, en exceso, aumentan el colesterol.
Obesidad: El aporte de grasa y calorías de la proteína animal favorece la obesidad.
Cansancio y cefaleas: El exceso de proteína animal sobrecarga el organismo, especialmente el hígado y los riñones, que deben eliminar las sustancias de desecho como son el amoníaco, la urea o el ácido úrico. El exceso de amoníaco puede provocar cansancio, cefaleas y náuseas.
El exceso de proteína animal, si además no va acompañado del consumo abundante de frutas y verduras, produce en nuestro organismo un Ph demasiado ácido y ello favorece la desmineralización, ya que el cuerpo intenta compensar aportando reservas alcalinas o básicas (calcio, magnesio, potasio).
Sabemos que los médicos, ante enfermedades cardiovasculares, renales y cáncer, aconsejan la disminución en el consumo de carnes, leche y quesos, y el aumento de frutas, hortalizas y oleaginosas en la dieta. Entonces, saca tus conclusiones. Haz la prueba. Te recomiendo comenzar haciendo cambios graduales, no ingiriendo proteína animal una vez a la semana o disminuyendo las porciones poco a poco. No tienes que hacer grandes sacrificios.
¡Experimenta y te sentirás mejor! Y recuerda vive sano, come sano y muestrate cool