20/09/2022
La toxina botulínica es una proteína que actúa relajando la musculatura.
Se inyecta en cantidades minúsculas con una aguja muy fina en los músculos del rostro cuya actividad es excesiva, para relajarlos, y difuminar y prevenir la aparición de arrugas de expresión o suavizar las arrugas estáticas.
Es imprescindible que el especialista tenga profundos conocimientos de anatomía facial y de correcta administración del mismo, ya que de ello va a depender la consecución de un resultado más natural.
Es un procedimiento ambulatorio, que no deja marcas, ni es doloroso En general solo es necesaria una única sesión y los resultados se aprecian a partir del tercer día de la aplicación.
Entre cuatro y seis meses, momento en el cual se aconseja repetir el tratamiento para potenciar los buenos resultados, la toxina actúa a largo plazo ‘educando’ a los músculos a que se contraigan con menos fuerza y se suavicen las arrugas.
La toxina botulínica, permite tratar :
Arrugas del rostro en la frente, entre cejas, periouclar, (patas de gallo) ,
Elevacion de las cejas
Cuerdas musculares del cuello,
Sonrisa triste,
Sonrisa gingival
Microtoxina para estimular colágeno y mejorar arrugas finas, tratamiento de rosácea, disminución de la hiperseborrea del rostro.
Hiper sudoración de axilas, manos y pies.
Cicatrices queloides. ¿A partir de qué edad se puede aplicar?
Lo ideal es comenzar a usarla antes de que comiencen a marcarse las líneas de expresión, aproximadamente partir de los 25 años.
instinto