08/03/2026
No celebro ser mujer por lo que logré.
Lo celebro por lo que sané.
Durante muchos años pensé que mi valor estaba en todo lo que podía demostrar:
trabajar duro, salir adelante, criar a mis hijas, estudiar, levantarme cada vez que la vida se complicaba.
Y sí… hice muchas cosas.
Pero con el tiempo entendí algo más profundo.
Lo difícil no fue lograr cosas.
Lo difícil fue sanar lo que cargaba por dentro.
Sanar la culpa.
El miedo a no ser suficiente.
La necesidad de ser aceptada para sentir que valía.
Porque cuando una mujer vive desde esa herida…
puede lograr mucho, pero siempre siente que está luchando.
Y cuando empiezas a sanar… algo cambia.
Ya no haces las cosas para demostrar.
Las haces desde otro lugar.
Más tranquilo.
Más consciente.
Más libre.
Hoy celebro ser mujer por eso.
Por todo lo que tuve que mirar de frente para convertirme en la mujer que soy.
Si esto HOY que celebramos nuestro día, resuena contigo, guarda este post para volver a leerlo cuando lo necesites.
Y cuéntame en comentarios:
¿qué parte de tu historia has tenido que sanar para seguir adelante?
Giovi 🌿