17/03/2026
Caso de consulta: validación emocional (parte 2) 🌈
Ayer les conté de una consulta: una mamá intentaba acompañar el desborde de su hija de 7 años.
Se agachaba a su altura y le decía que estaba bien enojarse pero que no podía reaccionar así, desbordándose. La mamá contaba que la niña podía darle vueltas al mismo tema... Por horas! Y que le preocupaba que no lograra calmarse.
Antes que nada: ¡Les agradezco por dejar hipótesis tan interesantes en los comentarios de la parte 1!
✨ En esta parte 2 del laboratorio de crianza, te cuento lo primero que descubrimos cuando revisamos la escena juntas en la sesión. La validación era muy breve y enseguida aparecía un “pero”.
🧠 Así, ese cerebro no podía bajar el nivel de activación. Porque cuando un niño NO se siente realmente comprendido, las explicaciones lógicas no ayudan a calmar, sino que avivan el incendio. (Y a los adultos nos pasa lo mismo!) Imaginate que discutiste con tu pareja y cuando le querés contar a tu amiga, en lugar de poner la pava te empieza a decir "bueno, no es para tanto, tampoco es para ponerse así, ya se pero calmate..." ¿Te sentirías comprendida? ¿Sentirías que tu emoción baja en intensidad y podés volver fácil a la calma?
A veces nos cuesta saber qué hacer y tomamos frases o herramientas sueltas. Pero la validación emocional no es solo decir "la frase correcta". Es consecuencia de una conexión y comprensión verdaderas y también de empezar a ver lo que le pasa a nuestros peques desde un lugar distinto.
Si viste la parte 1, contame:
¿te sorprendió este "final" de la historia?