23/01/2026
Muchas veces usamos la palabra “desregulado” como si fuera un rasgo de personalidad.
Pero en psicología no es eso.
La desregulación es un estado del sistema nervioso que aparece cuando la activación supera la capacidad momentánea de autorregulación.
Por eso en esos momentos no sirve “pensar mejor”, “poner voluntad” o “controlarse”.
Primero el cuerpo tiene que volver a una zona de seguridad.
Recién después el cerebro puede razonar, elegir y vincularse.
Entender esto cambia cómo nos miramos
y cómo miramos a los demás.
Porque no todo lo intenso es intencional.
Y no toda reacción es una elección.