10/03/2026
DEJAR IR
Dos palabras tan simples y, a la vez, tan difíciles de llevar a cabo. Nos aferramos a personas, recuerdos, expectativas, incluso a dolores que ya no nos sirven. Como si soltar fuera una amenaza, como si el vacío que deja lo que se va fuera más aterrador que la carga de seguir sosteniéndolo.
Pero la verdad es que nada nos pertenece del todo. La vida es un flujo constante, y cuanto más nos resistimos al cambio, más sufrimos. Dejar ir no es olvidar, no es rendirse, no es negar lo que fue. Es comprender que algunas cosas ya han cumplido su ciclo, que aferrarnos solo prolonga una agonía innecesaria.
A veces, dejar ir es soltar una historia que ya no nos define. Otras veces, es aceptar que ciertas respuestas nunca llegarán. Y en muchas ocasiones, es el mayor acto de amor propio: renunciar a lo que nos lastima, aunque una parte de nosotros todavía quiera quedarse.
No es un acto instantáneo, sino un proceso. Un duelo, una decisión que se toma una y otra vez hasta que, un día, nos damos cuenta de que el peso ya no está, de que respiramos más livianos. Y es ahí cuando entendemos que dejar ir no es perder, sino abrir espacio para lo que aún está por llegar.
Mi nombre es Gonzalo Tapia, psicólogo (mat 8005) y profesor . Si estás buscando terapia o este post te resuena escribime.
Terapia online , turnos inmediatos 👇👇
✅ 0351 15-861-5477
✅ https://licgonzalotapia.com.ar/
✅ wa.link/e2ziet
Facebook: Lic. Gonzalo Tapia
Instagram: