15/03/2026
Con Catito la búsqueda fue compleja. Su nacimiento no terminó como deseabas. Y hasta yo me quedé con ganas de que pasarán por ese umbral.
Pasaron tantas cosas en el camino de la llegada de Astor.
Entre el duelo y algunos obstáculos, él se fue encargando de recordar que el camino “siempre es confiar”.
Hay algo que siempre ordena. Ese caos maravilloso que, si nos apartamos, y miramos desde otra perspectiva, tiene un orden divino. Inmenso.
La búsqueda de tu parto luego de la cesárea fue un camino hermoso.
Cuando llegaron a la fecha limite, las contracciones por fin llegaron. Activamos unas macumbas... Algo de todo funcionó... Sobre todo creo que fue tu quiebre. Tu entrega.
Y allá fueron al encuentro... Entre oleadas que te iban sacando del planeta (Me costó ocultar mi alegría). Yo se que cada ola era fuerte, intensa, poderosa, pero sabía que estaba funcionando. Guille tenía una calma distinta. Esta era segura y firme.
Verte sumergida en el agua... miradas cómplices de que sabíamos que esta vez sí era.
Me pediste que te recuerde... “Porque querías esto?” Esa intensidad, esa oleada, el parir como manera de traer al mundo a tu hijo... Porqué lo habías deseado tanto?
A veces no hay muchas respuestas conscientes, pero simplemente la mujer lo desea profundamente. No hay palabras que expliquen tanto el porqué querer vivir un parto.
Es un deseo que enciende la motivación, la fuerza, el coraje.
Ibas sintiendo y tocando el descenso de la cabecita de Astor... Eso te encendía. Reavivaba el fuego. Y así, amada, cuidada, guardianada, lo hiciste, con entrega, amabilidad, despacito, tranquila.
Que hermosa manera de coronar una familia. Sentí que parí con vos Ani. Se que pariste vos... Pero ese día sentí una satisfacción que me duró días... Y se que sigue estando ahí cada vez que lo recuerdo!
Gracias... Por el honor de invitarme! Gracias Catito, Astor, Guille y Ani!🤍