24/03/2026
𝙉𝙊 𝙏𝙍𝘼𝙂𝙊, 𝙉𝙊 𝘿𝙄𝙂𝙄𝙀𝙍𝙊, 𝙉𝙊 𝘼𝙎𝙄𝙈𝙄𝙇𝙊.
Cuando hablamos de no tragar, no digerir o no asimilar, nos referimos a vivencias, a momentos, a situaciones, a emociones.
¿Se han fijado al ver una película o serie, que cuando hay una escena de “algo fuerte”, alguno de los personajes vomita?
No está vomitando porque comió algún alimento en mal estado, está vomitando porque no digiere lo que ha sucedido, lo que ha visto, lo que ha presenciado. De esta manera poco a poco, podemos comenzar a comprender mucho más a fondo una esofagitis, unas agruras, la acidez, la gastritis, la colitis, el estreñimiento, las hemorroides, la diarrea y docenas de síntomas más que pueden aparecer desde nuestra boca y hasta el final. Por lo tanto, si bien los alimentos “pueden sumar” malestar a nuestro cuerpo, son las emociones las que dan origen a dicha molestia, entonces básicamente lo que debemos preguntarnos es:
👉🏻¿Qué emoción me comí?
👉🏻¿Qué emoción tragué pero no digiero?
👉🏻¿Qué emoción me tragué, me vi obligado a digerir y no suelto?
Si alguno de ustedes dijera en este momento “yo tengo problemas de estreñimiento”, la primera pregunta que haría es ¿Cómo están las cosas con tu pareja, te ha engañado, mentido o traicionado? Porque aunque no lo crean, un 80 a 85% de las molestias por estreñimiento, se origina en las infidelidades, mentiras, engaños, traiciones, perdonadas pero no olvidadas. Y claro que la persona que traiciona puede ser la pareja, la madre, el padre, el jefe, el mejor amigo, la mejor amiga o quien sea.
Porque la ley que se cumple al 100% en casos de estreñimiento es: “Perdono pero no olvido”.
Y si bien la boca nos sirve para hablar y expresar, en este caso la tomaremos como la entrada principal de los alimentos, las emociones. Por lo tanto, muchos de los síntomas en la boca y hasta el estómago, están relacionados con “no tragar”. Que podemos traducir a su vez como “no acepto”, “no permito”, “no quiero”, “no tolero”, etc. Asi que, ante cualquier síntoma, enfermedad, padecimiento relacionado con el sistema digestivo, suyo o de sus hijos menores a 14 años, siempre busquen la causa en una emoción/vivencia, no tolerada recientemente o bien en una emoción/vivencia que continúen tolerando y allí estará la respuesta a su problema.