23/04/2023
✨Auto-regular para co-regular
Estudios de investigación como este abundan…de cómo la cualidad de nuestros estados, miradas y atención generan encuentros y desencuentros evidenciables en la sincronía y acompasamiento de las ondas de nuestros cerebros…y conductas.
…fue justamente esa resonancia y sincronía predominantemente amorosa la que desarrolló nuestro cerebro…hasta aquí…y nos señala “cómo” seguir..
El amor y demás estados incondicionales son de los niveles más “elevados” de auto-regulación…y resonancia…plena práctica de alineacion de PERCIBIR-SENTIR-PENSAR-IMAGINAR presente.
Los adultos aprendemos a auto-regularnos…es decir poder sentir, pensar y auto-hablarnos de una manera que nos permite seguir atentos y “funcionando” a pesar de los desafíos cotidianos.
Los niños dependen mucho más de la co-regulación de otros…para establecer las bases de sus propias capacidades de auto-regulación. Adultos que co-regulen calma, claridad, seguridad y confianza incondicional con y hacia ellos…simplemente x ser quienes son…independientemente de cualquier cualidad…físicas, emocional y/o intelectual.
A la vez, todos los estados…amor, enojos, desencuentros, etc.…son necesarios y parte del desarrollo…para aprender a tolerar la frustración como parte de crecer y madurar…
Hoy hay un número creciente de niños con desafíos en cómo integran y procesan información SENSORIAL-AFECTIVA-MOTRIZ desde nacimiento…requieren y dependen de que estemos todos “MAS” presentes cuando estamos con ellos…resonando calma y confianza x SER quienes son.
Cada niñ@ es una “oportunidad” para “volver” y sincronizar presentes. Lo que más necesita su cerebro es lo que mejor le hace a un adulto…estar PRESENTES y conectados con VIDA.
Con afinar nuestros “sentidos” de atención, auto-percepción y amable curiosidad…ya estamos en camino…aprendizaje evolutivo consciente.
Todos los niños son espejos, “aceleradores evolutivos”…Nos han “obligado” a estar presentes…generación tras generación…y ahora podemos despertar y hacer consciente “ese” AMOR. Aprender a conectar, dar y recibir amor…es el más potente propulsor evolutivo de nuestra especie…el universo nos está esperando.