22/10/2019
"El corazón latiente y la sangre fluyendo son la representación de la vida. Pero detrás de este rojo y líquido flujo que representa la vitalidad están los huesos. El hueso fabrica sangre. Es antecedente de la sangre. . . . La renovación y el reemplazo de células se continúa en la médula de los huesos. Los huesos viven. Debemos sentirlos si queremos entender su interdependencia con sus tejidos blandos contiguos."
Mabel Todd, The Thinking Body (1937), 6.. Todd llegó a impactar tanto la danza moderna como mi práctica de meditación: pensó mucho en los huesos. "La naturaleza ha elegido sabiamente al suministrarnos los huesos", escribió, "el hueso tiene las cualidades de dureza, rigidez y elasticidad que hicieron del acero el medio elegido por el ingeniero" (Thinking Body, página 5.) Observando su propio movimiento y postura, y la de otros, Todd llegó a la conclusión de que muchos problemas - tanto físicos como psicológicos - provenían de la incapacidad de las personas para percibir el soporte esquelético, con el consecuente hábito de usar los músculos para hacer el trabajo antigravitatorio de los huesos.
Todd tenía muchas ideas sobre cómo corregir estos hábitos imperfectos. Llamó "higiene estructural" a sus prácticas. Su alumna Lulu Sweigard, destacando el doble énfasis del trabajo en los conceptos correctivos/imaginería y de movimiento, apropiadamente le puso el nombre de "ideokinesis"
Entre las principales prácticas de Todd se encontraba la intención de visualizar y sentir el equilibrio en el esqueleto: el equilibrio del cráneo sobre la columna vertebral, de la cintura escapular y los brazos en relación a las costillas y la columna, y de la columna vertebral y la pelvis sobre las articulaciones de las caderas. Todas estas ideas se han convertido en parte de mi práctica de refinar mi propia imagen en la postura de meditación, pero ninguna tanto como la conciencia de mis articulaciones coxofemorales. Moshe Feldenkrais fue un admirador de Mabel Todd y compartió con ella el concepto de los "puntos altos de las articulaciones de las caderas" - el ideal de mantener el equilibrio y la longitud organizando la pelvis para situarse sobre las cabezas de los fémures en lugar de deslizarse hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados, utilizando esfuerzo muscular para corregir el desplazamiento.
Todd me ayudó a ver que la postura de meditación es necesariamente activa. Refiriéndose al cuerpo humano, escribió: "No puede existir fijeza en una masa tan fluctuante. Cada sensación del mundo exterior, cada actividad y pensamiento interno provoca un cambio en algún lugar del organismo, que sin embargo tiene una maravillosa capacidad para funcionar con fluidez y precisión "(Thinking Body, 26).
Para que la postura de la meditación funcione con fluidez y precisión, se requiere estar organizado alrededor de imágenes y conceptos útiles. Es desde esta base de conciencia comprometida y sensible que se hace posible la quietud vivencial.
Como un Rolfer me dijo una vez: "La meditación no es inactividad."
La estética y la experiencia de la quietud en la postura de la meditación pueden ser hermosas. Desde un punto de vista visual, siempre me capturó la foto de Kodo Sawaki Roshi, un maestro Zen japonés del siglo XX. Sin embargo, para mí (y sospecho que para muchos de nosotros los occidentales contemporáneos) acercarse a la quietud en la meditación puede facilitarse en gran manera a través de los métodos de práctica anatómico-fenomenológica que tuvieron a Mabel Todd como pionera.
Escribió: "Las posturas arbitrarias de diseño estático pierden su asidero ante una imaginación informada por una filosofía de equilibrio en movimiento" - y en quietud.
Matt Zepelin para www.mindfulsomatics.com
Traducción y selección de textos. Silvia Mamana
Somatica para la meditación: Mabel Todd sobre el soporte del esqueleto
Artículo completo en inglés en http://bit.ly/2Y4oVFd
📷 Caro De Luca