21/01/2021
Hola a todos. Hoy les comento sobre un tema que trajo mucha polémica en general y es el de la apertura de las escuelas en tiempos de pandemia. Pero para hacerlo voy a recurrir a los conceptos expresados en una entrevista realizada al Dr. Daniel Bruzzone, reconocido especialista en pedagogía de la infancia y de la adolescencia en la Universidad Católica de Piacenza (Italia) y que fuera titulada: LA PASIÓN Y LA ESPERANZA SON LAS VERDADERAS VACUNAS DENTRO DE LAS AULAS. Sus palabras son para reflexionar cuando dice: "En los meses de cuarentena pudimos valorar lo que nos vino a faltar: la libertad de movimiento y las relaciones humanas. En los principios de la emergencia nos olvidamos de los niños y de los jóvenes, a los que sorpresivamente les faltó la escuela, pensando que eran los menos golpeados por el virus, pero que sin embargo fueron víctimas por privarse de algo esencial para su crecimiento: poder salir, jugar, socializarse y aprender. Y al pensar en reabrir las escuelas se habló de todos los protocolos necesarios para hacerlo y poco de lo que hace la escuela por los alumnos y sus maestros. La experiencia de la escuela a distancia debiera habernos hecho reflexionar sobre el verdadero sentido de la presencia, de las relaciones y de la vivencia de las experiencias en las aulas. Hubo muchas polémicas, más por contraponerse que por cooperar. Sin embargo el primer día de clase, después de la situación que nos puso a prueba a todos, fue una suerte de un nuevo inicio que generó nuevos latidos, a pesar de los riesgos y la incertidumbre. Porque ese día representó la reacción de un país alzándose después de una situación que nos puso a prueba a todos. Mas allá de los problemas que en este país presentan las escuelas su apertura es una buena noticia. Tomando los protocolos sanitarios necesarios, la "buena salud" en la escuela no depende solamente de la ausencia de enfermedad, sino del bienestar de quien la habita cada día. La apertura es un paso más hacia la "normalidad", que no debe ser rutina, impersonalidad ni aburrimiento. La gran maestra María Montessori decía que para educar se necesita: "el corazón de un poeta y la mente de un científico". Se debe seguir el dictamen científico pero cuidando el "corazón" de la escuela: el de la confianza, de la esperanza y de la pasión que le de sentido. Estas son las verdaderas vacunas contra la apatía, la indiferencia y la falta de motivación."
Esta es una síntesis de lo expresado por alguien muy idóneo en el tema de la educación y me parece oportuno compartirlo con uds. porque hoy su contenido puede esclarecer algunas dudas. Las reflexiones del Dr. Bruzzone se refieren a su país (Italia) pero pueden trasladarse a nuestra realidad por tratarse de un tema de repercusión mundial.