29/07/2022
Hace un año llegó a mi consulta un hombre joven "Me llamó G., soy profesional, padre, y la gente se aleja de mí", sentenció.
Emprendimos un camino para comprender qué estaba pasando, cómo había llegado a es situación en la que la gente se alejaba de él.
El relataba que "siempre" había sido muy sociable, de muchos grupos de amigos. ¿Y ahora? Se sentía solo.
En los últimos años, su vida había tenido muchos cambios, pérdidas, separación, trabajo, crianza, amigos.
Su vida estaba siendo otra, y él ¿se daba cuenta? Habían más ocupaciones y preocupaciones. El tiempo, se le escapaba de las manos.
"Solo necesito estar con gente" repetía sesión tras sesión. "No puede ser", expresaba inverosímil ante la respuesta de los otros.
Trabajamos mucho, y nos enfocamos en en averiguar cómo se encontraba él, en su hacer con él mismo en su vida actual. Efectos, afectaciones, trayectorias, derrames...
Hace poco expresó fascinado, en referencia a una anécdota con su hijo, "es mi obra de arte".
La obra de arte sos vos, le dije. Y reflexiono... que al haberse escuchado y dedicarse tiempo, había podido volver a quererse, en el hoy. Y que eso, le permitió convertirse, nuevamente, en una persona amable. Amable con el mismo, amable con y para los demás.
Ahora, puede estar con el mismo y también con otros.
Gracias G por dejarme compartir un pedacito de tu historia.
¿Cuántas veces te sentiste perdida/o?
¿Cómo te encontraste?